De un tal Silvio.
ni ríe ni mira.
Es amor solamente.
Sólo amor.
Ahora sé
que el estar acompañado es caminar sin nadie.
Que cuando alguien va a tu lado es no tener a nadie.
Hay otra dimensión desconocida
más fuerte que la muerte y que la vida.
Más sustancial que el mundo y su belleza.
Como cuando un gran fuego se retuerce
en una pirueta tenebrosa
que se burla del cielo,
así es mi alma a veces:
roja y aullante, en medio
del humo pavoroso subiendo enloquecido.
Y el humo todo es pasto
de mi alma.
Pero no cambio lo mejor por un pecado
pecar es ser capaz de comprenderlo todo
de ver la tierra sin usar una astronave
pecar es ser capaz de dar un paso más.
Yo peco tanto cuando estoy pensando en ti.
Toda mi ropa está manchada por tu vino
y no vale que la mande a limpiar
pues la humedad regresa.
Tu vino no se cae.
No hay nada aquí:
sólo unos días que se aprestan a pasar,
sólo una tarde en que se puede respirar
un diminuto instante inmenso en el vivir.
Después mirar la realidad.
Y nada más.