Vestite.

nudew..JPGSalí a caminar, me encontré con un amigo, tomamos un café. Me despedí, seguí caminando entre el frío y el calor, dudando entre quitarme la campera, la bufanda, o ponerme en bolas allí mismo. Me desespera sentirme demasiado abrigada. Mi falta de timing con el tiempo.
Nunca estoy cómoda.
Ayer le decía a X (tranquilo, no voy a dar tu nombre), que desnudarme no me cuesta nada. Hablaba de las palabras, pero aunque él no lo supiera, también estaba implícita mi aversión por la ropa. Por cualquier cosa que se lleve sobre la piel.
Para mí, vestirse es anti natural. Mi mamá me torturaba con ese asunto: “vestite”. Creo que no soportaba ver mi cuerpo adolescente. Y como por entonces era más crédula que ahora, comencé a sospechar que podría haber algo malo en andar “cómoda”. Cualquier chica muere por ir de compras. Para mí se convertía en un dilema. Terminaba trayendo a casa cosas que no me gustaban, sentía (aunque no podía precisarlo) que aquello que había elegido no tenía nada que ver conmigo. Que ni siquiera era yo la que elegía. Que nunca encontraba nada que realmente me pusiera eufórica.
Hasta que crecí.
Y las elecciones se volvieron más tediosas. Para entonces, y dada mi profesión, recorría las tiendas en busca de trajecitos chanel. Que horror. Como los odiaba. Eso y los collares de perlas. Y los zapatos de taco. Y las carteras (también chanel).
Salir a cenar con mi ex marido era -inenarrable-. Había que vestir a la muñeca. Y que se pusiera las joyas (que siempre elegía él, y que nunca me quedaban bien: tengo las muñecas del tamaño de la pata de un gorrión, sin embargo se empecinaba en regalarme enormes brazaletes, enormes pendientes, enormes anillos… todo enorme… nada para mí).
A veces me preguntaba si no estaría comprando para él.
Sí, hay hombres con tendencias inconfesables pero evidentes.
Por eso me caen bien los gay. O los hombres que juegan a no serlo por un rato.
En general, son los que menos joden… el brillo lo ven en otra parte.
Hasta que un día, un bellísimo día; descubrí cual era mi pasión en materia de telas.

La ropa interior.

Claro, con eso no se puede salir a la calle. Pero en mi casa soy la reina. Y andar sola por la vida permite que una se ponga lo que quiera sin tener que andar conformando a nadie.
Y los amantes,
agradecidos.
06/09/2004 11:12 Tema: .
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