Mensajes.
No se me ocurre nada, las ideas zumban y no escucho más que truenos y el tintineo de mis llamadores.
Yo no tengo atrapasueños.
Tengo llamadores. Los hay de hierro con campanitas de bronce, estrellas de ópalo, mandalas de vidrio, y alguno que hice yo. Ese no suena.
Yo no tengo atrapasueños. Porque no necesito recordarlos. Además, ¿quién querría atrapar pesadillas?
Pero hice atrapabesos. Eran esferas de mimbre como pequeños mundos. En su interior puse semillas y palabras de amor. Mensajes para quien.
No había forma de saber qué decían.
No había forma de quitarlos.
Llevarse mi atrapa besos era una cuestión de fe, era para los religiosos del amor. Los que no piden pruebas. Los que creen. Los que se arrodillan frente al misterio de siempre y de pocos. Los que se dejan bautizar por el río de la vida.
No hice muchos. Conservo alguno.
Y en la noche de San Juan, hace poco más de un año; quemé el resto.
Alguien me dolía y todo era estúpido.
Yo buscaba un sentido y lo encontré en el fuego; y no sé de donde saqué esta frase.
Besos hartos de su encierro, palabras sin morir de puño y letra, semillas como niños congelados.
Ahora pienso en mis atrapabesos. En que techo colgarán. Quien los mirará. Quien seguirá escribiendo deseos de labios y saliva, dejándolos allí, para que nadie los descubra; para que nadie los niegue, para que nadie los olvide.
No, no era esto lo que quería decir.
Doy tantos rodeos como fibras de mimbre.
Es verdad que mis sueños han cambiado. Pero no quiero hablar sobre eso. Porque pocos lo entenderían, y no estoy dispuesta a dar la bienvenida a descreídos.
Dejaré, aquí, un mensaje que me fue dado a través de un sueño. Alguien / algo, lo escribió para mí, pero yo sé que no era solo para mí. Y siento una insistencia, ese alguien / algo, estuvo esperando este momento, el de mi atrevimiento:
“no te olvides de lo asombroso que de la paz se escribe
y que de la letra
la letra sale”.
Alguien, un otro, sabrá comprender.
Yo jamás hubiera escrito semejante frase.
Solo me ilumino frente a unos ojos.
Un beso a todos.
@ ghost in you- counting crows