Un problema es el problema.
Mi amiga Kachucha-i (en la foto, la que ocupa el centro del escenario), acaba de enviarme un cuentito con moraleja. Es bastante conocido, pero no me importa.Se llama “Un problema es el problema”. Se desconoce su autoría, aunque algunos historiadores (fuente consultada: Turandot), lo refieren a Tonto-Bal, maestro Zen de las terrazas de Torremolinos… o por ahí.
Ocurrió que una mañana, la muerte se presentó en un recóndito monasterio Zen, dejando a los discípulos sin su guardián.
Ohhhhhhh dijo el Gran Maestro; ¡selá pleciso encontlal sustituto!
Colocó en fila (hacia el poniente) a todos los presentes, y les dijo: "asumilá puesto plimel monje que lesolvel ploblema que yo plesental."
Entonces colocó (frente a todos ellos) una magnífica mesa decorada con incrustaciones de alabastro y jade; y sobre ella un bellísimo jarrón de la más antigua dinastía (no importa si aún no existían), adornado con rosas espléndidamente perfumadas.
Y dijo así:
¡Aquí estál ploblema!
Los monjes se miraron azorados, no comprendían cómo aquello podía resultar un problema…
¿Qué hacer? ¿Cuál es el enigma???
Ohhhhhhhh decían.
Uno de los discípulos, mirando a sus compañeros y al Gran Maestro, desenvainó su reluciente espada, se dirigió hacia la magnífica mesa decorada conincrustacionesdealabastroyjade sobre la que descansaba elbellísimojarróndelamásantiguadinastía, y ZAAASSSS… hizo pelota todo.
Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo: “ohhhhhhh tú sel nuevo gualdián de monastelio”.
Moraleja del cuentito:
No importa cual sea el problema. Un problema es el problema.
Ergo, si ves un problema, hay que eliminarlo. **En particular aquellos que han respirado cerca nuestro**.
Hay un proverbio chino según el cual:
Pala podel bebel vino en copa que tenel té, plimelo hay que tilal té, solo así podel selvil y bebel vino.
Gracias querida Kachucha-i por tu aporte neo-zen a este humilde blog.
@ matte kudasai- king crimson