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VOLVERSE HUMANO

Él.

Él. Por Ella.

“La mayoría de las personas están ocupadas en revolver mochilas, valijas, fosas nasales y ombligos (me incluyo), por lo que pocos notan mis estados. Vos, entre los pocos. Aún hundida en tus propias tristezas, o precisamente por eso, ¿cómo se hace para cargar mochilas y extender manos para, además, soportar el peso de los otros?”

Me preguntás como se hace. Y yo te digo: aprendiendo a recibir.
Durante mucho tiempo creí que podía prescindir de todos.
Cerraba puertas.
Bajaba persianas.
Apretaba la boca. No sabía pedir.
A mí nunca se me había roto el corazón. De amor.
Un corazón roto es un corazón abierto. Expuesto. Vulnerable.
Podés arreglarlo, claro.
Alambrarlo con púas, vestirlo de acero.
Arrancártelo.
O podés dejarlo como está. Y ser una persona más genuina.
Entonces extendés tu mano y encontrás otra mano.
¿Cómo no soportar el peso de los otros, cuando ellos soportan el mío? Porque mi mano también pesa. Ya no quiero parecer inquebrantable. Ya no quiero disimular, mentirme, ocultar mis sombras con un único propósito: ser querida.
Todavía me cuesta. Todavía, en ocasiones, mido mis palabras, escondo los gestos de mi alma, evito las miradas, me arrepiento de lo dicho.
Todavía no me creo. Todavía tengo miedo. Todavía me escondo para llorar.

Anoche dijiste: “tratá de encontrar un punto, una maderita, unos ojos que te sirvan de amarre, aferrate a algo y salí de la tristeza.”
Y no alcancé a explicarte…
que mi maderita es mi hija, que no puedo amarrarme a lo que no tengo.
Que no siempre puedo salir de la tristeza. Aunque me quieras. Y me lo digas.
Y tampoco alcancé a explicarte…
que no fui justa con vos. Que te exigí presencias permanentes para poder sobrevivir a otras ausencias. Y te pido perdón por eso. Yo no lo sabía.
Y ahora que lo sé, ahora que de tanta soledad tengo mi catálogo aprendido, nos quiero libres de culpa y cargo. Nos quiero libres de toda nostalgia. De toda amargura por lo que pudo haber sido, porque HAY VERDAD; no sé si en la predestinación –aunque yo crea en ella y vos te pelees con tu sexto sentido-

“Tal vez estemos destinados a reencuentros eternos, una y otra vez, reconociéndonos por meternos las manos en los bolsillos y encontrar tristezas tan familiares unas con otras”.

No hace falta que metas las manos en los bolsillos. Yo te reconocería con los ojos vendados y aún sin tocarte.
Y si entraste a leerme para confirmarte lo lejos que estoy…
estoy tan lejos como quieras que esté.
Estoy a ochocientos kilómetros, estoy a veinte minutos, estoy en un bar tomándome tu coca.
Estoy en tu cristal.
Estoy en nuestras cartas, estoy en mi/tu uroboro, en la imagen de T., en tus excusas para escribir.
Estoy.
Y ningún viaje dura una ausencia. Ningún viaje, tuyo o mío, nos lleva tan lejos que no podamos alcanzarnos. Acercarnos. Reencontrarnos.

Sabernos para siempre.
En esta vida.
Porque aún es.

@ morning light – café del mar
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10 comentarios

Mon -

y a mí me sorprende que este post derive en chakras ;))
bueno, te digo que es un mandala sobre el muladhara, primer chakra, que es el que siempre trabajo, o al menos no dejo de tener en cuenta.
como ves, no es un simple parecido ;)
besos princ.

Princ. -

Lo sé Mon, asi como no es casualidad el comentario del que hablamos (por mas que no tengas idea sobre mis asuntos) :)
solo me sorprendio el parecido de tu mandala con un trabajo personal que estoy haciendo sobre chakras.
Besitos

Mon -

princ.
la imagen que elegí, no es casual.
es un mandala (círculo sagrado),
y lo hice yo; no hace mucho.

todos aprendemos de todo,
y de todos.
besos linda.

laprinc. -

es increible la imagen que elegiste.. me recuerda al dibujo de una chacra que me costo bastante descubrir..
es muy lindo y tambien tan personal lo que escribiste, admiro la facilidad con que pones en palabras y letras tus sentimientos.
Gracias por compartirlos y darnos posibilidad de aprender un poquito mas :)
besos

Hadita -

Esconder la propia sombra...como me suena. Encuentros y desencuentros, me suena también.
Bello...letras q me hacen navegar.
besos de plata

nemomemini -

Porque así es, Mon. Así de difícil y así de sencillo. Porque a veces duele y a veces no. Pero siempre está ahí, bombeando nuestra sangre por la que viajan ausencias y presencias...

Yo quise una vez arrancarlo, como el niño aquel, y arrojarlo en alta mar. Pero lo dejé estar. Por eso ahora puedo sentir lo que escribes.

Besos...

Princess Of Zion -

He intenado arrancarlo,silenciarlo,
esconderlo para que nadie logre abrir su puerta...pero todo es inutil,sin mi permiso
abre su puerta para que uno a uno pasen todas aquellas personas que me importan,incluidos todos mis caminantes virtuales a Zion.
Hasta que llega él...no entra por la misma puerta que
el resto,entra por la lateral
y sin casi darme cuenta acaba
ocupando el espacio central...

Ains todo es muy complicado y empiezo a desvariar jajajaja me voy a dormir la resaca q sino acabare escribiendo aqui mi testamento!

Besillosssssssssssssssss:*****

Pedro Glup -

No puedo decir nada por que todo lo has dicho ya en este "Él". Solo releerte, asentir, sonreir con un gesto triste y buscar tiempo para contarte, contestarte con tranquilidad en este fin de semana tan lleno de emociones.
Un beso.

Sergio -

Me has dejado sin palabras. Estoy totalmente de acuerdo con que ningún viaje dura una ausencia. Es una frase preciosa. Un besito Mon :**

NADA -

Uffff! No sé que decir!.....tristeza, penas de amor, generosidad, egoismo, ausencias, presencias...amistad....
Pues sí el reencuentro sería lo mejor que podría ocurriros. (Llueve..., es muy profundo)
Un beso
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