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VOLVERSE HUMANO

Valor.

Valor.

Buenos Aires me resulta demasiado evocador, me dice Greg en un mail que acabo de abrir (son las tres de la madrugada). Recién llego a casa. No, no anduve de copas ni en restaurantes chinos.
Después de un día demasiado evocador, y de una conversación telefónica con el Gringo -que no podría definir, pero de esas que se quedarán en el corazón por el resto de mi vida- me tiré en la cama para pensar con los ojos cerrados, meditar sobre el significado de mis miedos, pedirle al Universo que me hiciera el favor de levantar un poquito la altura de la red. No caer tan profundo. Pero el impacto de un choque, las sirenas y sus luces reflejándose en mis vidrios… no sé… todo fue muy rápido. De pronto me vi manoteando el primer abrigo que encontré -porque estaba en pijama y hacía frío- y pensé en mis hijos y en mi propio accidente -hoy se cumple un año-, y no encontraba las llaves y mi angustia me confundía.
Cuando salí a la calle, y vi el auto -tan destrozado como el mío- irreconocible, me tomé de las rejas de entrada y comencé a sacudirlas como una leona enjaulada, porque yo quería salir, yo quería saber… quería saber… si habían sido ellos, y tenía que preguntar -así como pregunto de qué color es el pelo de mi hija- de qué marca era esa masa informe… y busqué rostros que me resultaran conocidos porque ni siquiera sé -de qué color son los autos de mis hijos- y me sentí una madre imbécil y buena para nada.
Crucé la calle, empujé gente, y llegué hasta una mujer pequeñita que parecía una escultura del horror. A su lado estaba el chico, milagrosamente a salvo, shockeado pero íntegro. Los bomberos trabajaban sobre los restos inmortales del puto automóvil, los dueños de la concesionaria -sobre la que impactó el chico- hacían frenéticos llamados telefónicos, y se respiraba una atmósfera cargada de nafta y dolor, que yo no terminaba de comprender. El chico estaba vivo. ¿Por qué no había abrazos? ¿Por qué no había patadas en el culo? ¿Por qué esa madre parecía tan ausente? ¿Por qué tanto silencio?
Noté que nadie se acercaba a ella.
Le pregunté si necesitaba algo, que yo vivía enfrente, si quería café, un teléfono, cigarrillos, algo. Algo.

Entonces vi el medallón que llevaba sobre la solapa de su abrigo. Era la foto de un niño. Kevin.
Me miró y todo lo que me dijo fue: “yo soy la mamá de Kevin”.
Y sé, que cuando muere un hijo; una deja de ser una. De tener un nombre. Propio. Ya nada es propio cuando se pierde lo más propio.
Recordé el episodio de Kevin, porque ocurrió en esa misma esquina. Lo atropellaron y se dieron a la fuga. Kevin murió. Y desde entonces su mamá -la mamá de Kevin- recorre programas de radio y televisión pidiendo más respeto por la vida.

-Ayer estuve en el entierro de la madre de una de las chicas que murieron en Cromañón. Ya perdí un hijo. Si también lo perdía a él… no sé… no sé… estoy rodeada de muerte… no puedo más-. Me dijo.

La abracé. Era lo único que tenía para darle: brazos y un pecho. Palabras, ninguna.
Pero ella permanecía impasible. Dura. Sin lágrimas. Yo no la soltaba. Acaso mi propia desolación. El recuerdo de mi accidente. Un hermano / hijo muerto, una familia destrozada, odios silenciosos, acusaciones cruzadas, el no retorno. La silla vacía.

-Pibe. Anotá este día, eh? Que hoy volviste a nacer-. Dijo un estúpido.

Lo sé por experiencia. Sé que vivir, después del después, es una larga y dolorosa convalecencia. Y que al parecer nunca terminamos de recuperarnos: ¿a quién estaba, yo, abrazando?

El chico comenzó a patear el auto. Ella se acercó a preguntar “detalles”, que por qué no había frenado, que como, que cuando, que donde…

-No le das valor a la vida-. Le dijo. Y el chico seguía a las patadas contra el auto. Como si no la escuchara… y no, claro que no, porque estaba escuchando otra cosa: el llanto de su madre cuando Kevin murió. Sus propios e inevitables reproches: “¿porqué él y no yo?” “¿mi mamá me querrá más o me odiará por estar vivo, por no haber sido yo, y no Kevin?” “¿y ahora… ahora que casi me mato?” “¿porqué no llora por mí, porqué no me abraza, porqué no me besa?” “¿habrá que matarse para volver a ser yo?”

Para mí era tan fácil adivinar qué sentían, qué pensaban…

Sentí una enorme compasión por todos.
Me propuse no decir nada. Estaba claro que nadie escucharía a nadie. Pero cuando noté que ella seguía pidiendo explicaciones, me acerqué. La aparté del chico, y le dije:

- Te entiendo más de lo que suponés. Pero no estás preguntando por el accidente de tu hijo, estás preguntando qué pasó con Kevin. Y a lo mejor ninguna respuesta te sirva.

Me miró a los ojos por primera vez. Lloraba. Al fin.
Y como las tragedias se parecen bastante en sus daños colaterales, le dije:

- Una última cosa. No se conviertan en islas humanas viviendo bajo el mismo techo. Y si ya está ocurriendo… preserven lo que queda, porque atrás no se vuelve.

Me sonrió. Triste, casi acabada, pequeña.
Y mientras los dueños de la concesionaria calculaban el valor de los daños, dos mujeres calculábamos el valor de la vida.

***********************************

PS: la foto la saqué del mail de Greg, quien apuntó al sol “para no olvidar el valor de la vida”. Son sus palabras… esas que me esperaban volviendo a casa.

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42 comentarios

Mon -

enkidu:
ayyyyyy que ya me dio miedito!!!!
no había pensado en la posibilidad de que ELLAS nos siguieran hasta el mismísimo Tibet.
¿y si vamos a Egipto y las vendemos por tres camellos???
a lo mejor con eso nos costeamos una vacaciones en Ibiza... top less... sexo droga y rock & roll.... ahhh... ya veo que las brujas serían capaces de (luego de cortarse las cadenas), aparecerse por allí con pelucas rosa flúo y bebiendo de unos tubitos sospechosos.

enkidu -

Ay Mon... ay chiquillas... me suena tanto lo que decís... me suena... me resuena... me retumba... me tumba... me levanto... aparto telarañas ¿imaginarias? que me cortan el paso... dudo, tomo impulso y sigo avanzando... renqueando... serpenteando... brujuleando y a veces... hasta bailando.
Mapunto a ir al Tibet, pero... ¿estais seguras que no conseguirán ELLAS seguirnos hasta allí?... mirá que son muuuuuuuuy capaces.
Besitos y abrazos y sonrisas cómplices.

Mon -

nadie:
dale, que sí que sí que sí

nadie -

Ja, buenísimo el tema de Ana Cirre...he buscado más cosas, no la conocía. Gracias.
Entonces, el primer punto a tratar en cuánto formemos la Asociación (ya pensaremos el nombre;)) es: -Organización de un viaje al Tibet.
Y allí ya pensaremos en el punto segundo...si volvemos ;))))
Un abrazo.

:( -

Oda

Mon -

hola bere:
podríamos organizar una web, porqué no.
eso sí, con acceso restringido...
no apta para hijos.
yo me hice esa pregunta desde que nació mi primer hijo: ¿cómo hago para no repetir esta historia?
bueno... hice mucho, mucho por no repetirla.
pero eso no garantizó ningún éxito.

la proximidad... se sobrelleva lo más lejos posible.
no hay tal proximidad, no la que me haría bien a mí... sí la que es buena para ella.

la vida no es muy justa, sabés?

besitos.

Món -

greg:
fijate que no, que todo lo contrario, en lugar de ponerme selectiva, buscaba desesperadamente amor.
lugares equivocados, personas equivocadas, todo lo que vos quieras, pero siempre busqué amor.
encontré personas parecidas a mi madre... o sea, más de lo mismo.
y cuando encontraba a alguien diferente, no entendía nada, no confiaba.
al final, terminás confiando en la cara que te resulta más familiar.
un deja vu de aquello que no te alimenta...
sólo después, con el tiempo, te das cuenta de estas cosas.

yo también te quiero.

Mon -

hola nadie:
para mí, la "familia" es algo que me deja la misma sensación que el tema de ana cirre: el cielo del tibet.

"Eso de andar en bata arrastrando la corbata
estar con la familia disfrazando la ignominia

está bien para un burgués
eso del día festivo esperado y permitido
el juego con los niños del descanso sabatino
es tal vez lo que ha de ser.

Pero mis suenos son anacoretas
narcizos con instintos de grandeza.
Yo quiero conocer las tierras del reggae
pasearme por París, llevar un aro en la naríz
viajar a Tumbuctú, mi espacio ver crecer
no quiero perecer sin antes ver el cielo del Tibet.
Esta monomanía, huevos, jugo de naranja
esa autobiografía
donde nunca pasa nada
y da caché hablar francés
no caso con ninguna ideología
porque la hipocresía no es la mía.

Yo quiero conocer las tierras del reggae
pasearme por París, llevar un aro en la naríz
viajar a Tumbuctú, mi espacio ver crecer
no quiero perecer sin antes ver el cielo del Tibet."

bueno, ya paseé por paris, llevo un aro en la nariz, veo mi espacio crecer... ahora me falta llegar al tibet, que sí, que quiero hacerlo.
no está mal la idea de asociarnos :))
un besote.

Mon -

oda:
en "terapias de choque" me volví experta... eso sí, primero aviso, luego corto.
si insisten, no atiendo.
si vuelven a molestar, desconecto el teléfono.
ya no le pongo la oreja ni a los gritos, ni a agresiones sutiles, ni a reclamos pelotudos.
no, yo puedo sentirme en deuda con mis hijos, con mi madre absolutamente no.
creo que como hija, le he dado mucho más que otra gente.
respecto a las suegras... nada puedo decir.... o sea, nada.
no sé si se entiende.
¿¿¿¿¿¿¿¿de qué estoy hablando????? si estoy divorciada!!!!!!!!

Berenice -

Ay, Mon, que susto me has dado... Menos mal que lo explicaste. No recordaba haberte hablado de mi madre...
De todas forma me apuntaría a la propuesta de Nadie, lo del partido político, página web o asociación antichantajeemocional.com, pero en sus dos vertientes: como hija y como madre. ¿Será posible que yo caiga también en ese pozo con mis hijas?
A lo que veo, los hombres no suelen tener tantos problemas (o no los cuentan, por que conozco yo cada caso... de madre castradora e hijo castrado, que ya, ya)
¿Y cómo se sobrellevan la proximidad...?

Un besito, Mon.

greg -

No sé bien qué decir. En realidad mi vida todavía no ha estado marcada por pérdidas. O no por las que se disocian de LA vida, sino de MI vida. Es diferente.

Me gustaría pensar que sé apreciar el valor de la vida, sin haberme enfrentado a su antagonista. Y para mí es eso, el sol (o el agua). El aire, no.
Una energía. Calor.

Las circunstancias se configuran a nuestro alrededor. No sé si se precipitan, pero no se eligen. Tal vez las encaminemos o predispongamos o evoquemos.

Lo que te dijo tu madre, aunque fuera hace tantos años, no se puede olvidar. Cava surcos en nuestras islitas para alejarnos más aún de los demás. O para ser todavía más selectivos respecto a con quién decidamos "contar".
Cualquier tipo de dolor crea islas humanas.
Que crean a su vez miedos, aunque estos también se crean con la edad.
Me sorprendí a mí mismo temiendo por mis primitos "subidos ahí arriba", cuando yo a esa edad, detestaba que tuviera a alguien detrás, por si me caía...

Yo sólo conozco la vida y el dolor. No conozco la muerte. Pero con este bagaje, es con el que sigo maravillándome al ver el sol, sus reflejos hexagonales y de colores.

Espero no perder nunca la esperanza. Espero que no la pierdas tampoco, Món.

Muchos muchos besos
Y un abrazo.
Te quiero.

nadie -

Pensé que solo era la mía, que continua igual, aunque deje la niñez y la adolescencia hace años...Que si como, que si me abrigo, que si ten cuidado con...Y el chantaje emocional, eh? Si, es el mismo de que estoy mal, tienes que venir...
Jo... y no nos podemos afiliar las hijas en algún partido antichantajeycariño maternos...es que con madres así quien necesita enemigos...Así estamos las mujeres, (que tienen este tipo de madres; yo confio en que muchas ya pudieron cortar el cordón hace tiempo), preparadas para cualquier cosa...
(Menudo invento, la familia, a quien se le ocurriría¡¡¡ ;)))
un fuerte abrazo.

Oda -

Pero por favor, un día me avisas si dedicas un post a las suegras, me tocó una de rifa; todavía sueño con todo lo que debí decirle, pero hoy no, hoy quiero sonreir :)
Saben? creo que es cuestión de comunicarse que a veces la mejor forma es el silencio. Mi abuela hacía sentir culpable a mi padre y a este le subía la presión cada vez que la visitaba. Conmigo intentaba chantajitos pero la eduqué desde temprano, les cuento. Yo era la única de los nietos que la visitaban con frecuencia y obviamente me llevaba las descargas ajenas, incluso por teléfono. Un día la llamé y comenzó con la misma "trova" y le colgué; a los pocos minutos la volví a llamar y cuando iba a retomar su bronca, le dije "si lo haces de nuevo, cuelgo".. fin de la historia, mi abuela pasó a ser la más tranquilita del mundo, pero conmigo :))... ya sé que no soy muy pedagógica pero me han funcionado cada "terapias de choque" ;) si quieren, les doy tips :))
Bueno, que como dice Mafalda "nadie sabe todo lo todo que puede ser una madre" pero creo mucho que hasta que no logramos conectar los corazones nos sentimos en deuda. Un besote, remadres :))

Mon -

¿sabés una cosa berenice?
respondí creyendo que odalys la que escribía... y me pasa a menudo que las confundo (en mi interior, por que por supuesto leo los nombres).
por algo será.
en una cosa me rectifico (el resto va para ambas): no sabía lo de tu madre.
así que disculpá la forma en que respondí, pero te repito: creí que era oda.
un beso enorme.

Mon -

ya sé que te duele tu madre, tengo buena memoria y no tiro mails.
psicoanalista.. mhmm... la nombro porque a veces la extraño, pero hace dos años me dijo: váyase de buenos aires.
esa misma noche me fui a merlo, pero ya con "otra cabeza": mami (mi analista) me daba permiso para volar, después de ..... no voy a decir cuantos años de análisis.
jajaj vos por lo menos tenés 300 kms. entre la bruja madre y vos... yo estoy a 400 METROS.... y cuando estoy en casa del gringo, a 20 kms.
no te preocupes por lo de "rara", ya me acostumbré, me divierte, y hasta me gusta.... es que asumo que no soy muy normalita, quiero decir, me salgo un poco de la línea media.
el gringo tampoco es muy normalito... por eso ya llevamos tanto tiempo juntos, a pesar de que "la reina madre" detesta nuestra relación...... eso sí que es envidia, lo tengo clarito.
-yo esperaba otra cosa para vos- me dijo un día.
-¿otra "cosa"??
-si, no sé... un diplomático...

jaaaaaa ¿me ves a mí con un diplomático??????
dios mío.
¿por qué no te lo buscás vos?, le dije un día.
bueno, el resto lo sigo por mail... te escribo.
besotesss

Berenice -

Volviendo a casa, en una recta de un par de kilmetros, he tenido la luna de frente. Ya no está llena, pero estaba anaranjada, inmmensa, rozando el horizonte. Si tengo tiempo, te regalaré un pequeño relato sobre lunas, que me está rondando por la cabeza y tiene ya ganas de salir.
Veís, Oda, Mon, tenemos tantas cosas que compartir...
Y a mí, como a ti, Mon, me dule la madre. Mucho, demasiado. Yo ni siquiera puedo tomar café con ella: "es un gasto estúpido, a ver cuando lo dejas..." Y como no tengo psicoanalista, me las apaño como puedo para superar mi límite (dos días) sin tener bronca. Pero no suelo conseguilo. Y el regreso de las visitas suele ser un largo suspiro de alivio que me dura unos 300 Km., la distancia que nos separa... mientras vuelvo a mi paz pequeñita...
Mon, si te miran como "rara" es que te envidian. ¡Eso lo sé por experiencia! Pero son tan obtusos que ni se dan cuenta de que ellos también podrían sentirse así de raros, así de bien, sólo con que dejaran de mirarnos y se mirasen ellos por dentro...
Bueno, pequeña luna de Merlo, un besito...

Mon -

me pasa con esto lo mismo que con los cristales archivadores -ja, te cambié sujeto y adjetivo-
si al menos uno existe, confío en que puedan existir hasta dos y que alguno me tocará la dicha de conocer.
**esto podría haberlo dicho hace unos pocos días**
porque resulta que tenía uno entre mis cristales, desde años fíjese usté, y no lo sabía.
al hombre especial ya lo conocí... primero me miraba como si fuera rara :)))
él me enseño la luna de mayo:
hace dos años me vino a despertar, de madrugada, me envolvió en una manta y me llevó a la rastra hasta el jardín.
éso es ser especial, y también raro :)
un besote de luna llena como tu cara (y que linda sos)

Odalys -

y fíjate que dije "gRande" :)))

Oda -

Ya sabía yo que alguna razón había para que hubiera salido tan bella :))) en serio, me llamaban "cara de luna" pero nunca aclararon que fuera de mayo, eso sí, tiene que ser de la llenita :))

Quizás no hay mucha gente con ganas de comunicarse, yo creo que sí; sólo que no siempre nos pasa a la misma edad. Hay personas que simplemente no saben expresar lo que sienten porque a su vez han recibido patadas por caricias; cierto es que hay tanto tipo de gentes como calcetines o más, los hay que dan lo que tienen y los que dan lo que les gustaría recibir a cambio.
Me pasa con esto lo mismo que con los hombres especiales, si al menos uno existe, confío en que pueden existir hasta dos y que alguno me tocará la dicha de conocer ;)
Y me voy a disfrutar de la luna de mayo, glandísima :))
Muchos besos y sonrisas. No dejes que nadie te mire como si fueras rara, tú eres linda, con un corazón grande.

Mon -

oda:
perdoname, pero yo creo que -en general- la gente no está muy interesada en aprender a comunicarse.
son muy pocos (hablo de mí), los que intentan corregir, o aprender a llegar al otro recurriendo a otras formas, son muy pocos los que dicen "ya está, ya aprendí que esta forma no funciona, que es una cagada, que así me alejo del otro, que creo distancias, que lastimo, que no llego, etcs..."
todos tienen su librito de acción/reacción.
hay tres opciones:
-seguís como siempre.
-ensayás "algún" cambio.
-te ponés cada vez peor.
NO hay más opciones que esas.

tu padre ensayó algún cambio.
mi madre empeora.
hay gente que sigue como siempre.

siiii estamos viendo la misma luna ;))))))
¿sabés por qué es la más bella??
porque es la de tauro :)
en serio... es cuando la tierra y la luna están más cerquita, y eso ocurre en mayo.
un beso glllllande.

Mon -

hola anónima nada :)
-hay cosas que no tienen remedio-
mi parte razonable lo sabe, lo acepta, y "perdona"... por llamarlo de alguna manera.
mi parte emocional, que es la que -lamentablemente- tengo más desarrollada, sigue sufriendo.
a veces vuelvo de su casa abatida.
el gringo me mira y ya sabe... entre los dos le hemos puesto una serie de apodos que no voy a contar, pero que me hacen reír... y a veces el humor me ayuda.

un besote enorme.

Mon -

odalys:
copio ésto que decís:
"Decir cosas, soltar patadas es algo que todos hacemos alguna vez pero alguien nos tiene que poner un alto y recordar que cuando soltamos veneno es posible que el otro lo beba. Mi padre me decía: "cuando a un perro le acaricias, mueve la cola; pero cuando le golpeas, te muerde"; los humanos no siempre reaccionamos de esa forma y en lugar de responder al golpe, nos lo guardamos en el alma, a algunos nos lastima por dentro y otros lo usan para lastimar a otros".

muy sabio, ni vale que agregue nada.
un beso.

Mon -

hola linda nadie:
recordando, me doy cuenta que el dolor está ahí -y ahí lo dejo- porque sé de mis límites.
hay tantas madres como calcetines en el mundo... pero sí, ciertos guiones se repiten.
yo creo que hay que aprender a protegerse, aún de las madres.
-¿qué tanto puede hacer con su mamá? me preguntaba mi analista...
-y... tomar un café.
decía yo.
-bueno, se toma el café y se va.

y esto que cuento, lo del café, también vale para otro tipo de relaciones.
aún sigo cometiendo el error de buscar donde no hay, y de olvidar que "el síntoma es el síntoma".

Oda, no me dejó escribir esto :) -

Hace dos noches la luna estaba bellísima, estaremos viendo la misma luna? ;)
Te dejo un beso y un abrazote gordo.

Oda, un cuento... largo, perdón :) -

Mi padre, que es un Leo (al que le sirva el sayo ;)) es buenísimo, la mar de cariñoso, empalagoso,... oso pero también suele pensar que su dolor es EL DOLOR y con frecuencia me hacía sentir mal, culpable de no llamarlo incluso el día de mi cumpleaños para que me felicitara, porque ese era mi deber de hija.
Yo le trataba de explicar lo que sentía pero igual, memoria selectiva, lo ignoraba. Un día llegó en que le visité y estaba molesto porque en todo el fin de semana no le había llamado para saber de él y resultó que andaba con algo de gripe. Lo "anulé" cuando le conté que él tampoco me llamó y por eso no supo que estuve ingresada por riesgo de paro respiratorio. Tenías que ver su cara. Enseguida procuró reclamar a mi ex de por qué nadie le había avisado pero él solito comprendió y se mordió la lengua. Entonces comenzó a sentirse culpable y aproveché para explicarle que él no tenía cómo saber, pero que para la próxima procurara en lugar de juzgar, intentar pensar qué le pudo pasar a la otra persona. Creo que son lecciones de comunicación que debemos aprender en la vida.
No siempre los padres o cualquiera en general intenta ponerse en los zapatos del otro y es muy fácil soltar venenos, culpas que son para uno, pero que se lanzan al aire a ver si alguien las toma. Es justo lo que te dijo tu colega, en esos momentos es como si funcionaras como espejo. Por alguna razón hay madres que en ocasiones ven en las hijas, enemigas, quizás sin reparar en ello. ¿Te has fijado que a veces maltratamos a los que más queremos?

NADA -

El anónimo soy yo. Perdona, se me fué el santo al cielo al leer todo

Anónimo -

No sé qué decir, Mon. Sólo dejar aquí mi presencia con un abrazo. Sé que ningún bálsamo cura ciertas heridas aunque hayamos perdonado, que algo permanece en forma de miedos o de otras emociones. Hay cosas que no puedo comprender que tampoco quiero juzgar porque se trata de tu madre, pero me parece tan duro, que efectivamente estás muy bien para lo que viviste.

Un abrazo fuerte

Odalys -

Yo lo siento como "egoísmo", Mon. Puede que la vida nos marque y para protegernos del dolor levantemos corazas, pero me gusta buscar en el viejo, el niño que fue; en la mujer grosera y tosca, la niña sensible porque detrás de todo hay amor, ganas de sentirte querido, importante para alguien. Dicen que no hay peor dolor que el de la muerte de un hijo pero creo que no hay peor dolor que cualquier dolor, no hay dolores menores. Y mi dolor no puede minimizar el tuyo desde mí, quizás a tí te haga sentir que tu dolor es menos si lo comparas con otra persona, no sé si me entiendes.
Decir cosas, soltar patadas es algo que todos hacemos alguna vez pero alguien nos tiene que poner un alto y recordar que cuando soltamos veneno es posible que el otro lo beba. Mi padre me decía: "cuando a un perro le acaricias, mueve la cola; pero cuando le golpeas, te muerde"; los humanos no siempre reaccionamos de esa forma y en lugar de responder al golpe, nos lo guardamos en el alma, a algunos nos lastima por dentro y otros lo usan para lastimar a otros.
Tuviste que pasar momentos muy duros, me da tristeza :(

nadie -

No puedo imaginar, por todo lo que cuentas, en tu historia y en los comentarios...el dolor que sentiste y el que sientes ahora...recordando. No sé que decir,no hay consuelo para las pérdidas; tenemos que convivir con ellas. La peor, supongo que es la pérdida de un hij@. Como encontrar las palabras exactas?. Con lo que respecta a las familias, las madres y las hijas, la relación más difícil... que te lleva toda una vida. Si, tienen algo especial con los varones, es cierto...y se permiten una serie de licencias con las hijas, también es cierto...muy injustas, a veces demasiado.
Un fuerte abrazo.

Mon -

hola enkidu
yo creo que lo que nos asusta es darnos cuenta de que no tenemos control sobre casi nada.
de mi vida desapareció mucha gente... mucha.
por eso me llevo tan mal con las ausencias, con el no saber, con los silencios, con los abandonos.
los siento como muertes.
son cosas que no supero, así que mi analista y yo decidimos darnos por vencidas... siempre quedan agujeros negros, el mío es ése.

gracias por el poema, por transcribirlo... es muy conmovedor.
un beso grande.

Mon -

hola bere:
sí, yo me hubiese hecho la misma pregunta, por supuesto.
mi mamá es una persona muy difícil... ausente, abandónica, pide perdón por esas cosas, pero ya está... las hizo, las hace, y las seguirá haciendo.
mirá, durante mucho tiempo pensé que la cosa era conmigo.
hasta que una colega me dijo: "el síntoma es el síntoma".
eso significa que cuando una persona tiene una patología, la desplegará con vos y con cuantos pueda.

pensá en cualquiera que conozcas, que repita actitudes dañinas:
¿por qué me hace esto A MÍ???? y no, no es a vos... se lo hace a todo el mundo.

de aquello hace una eternidad... 30 años.
mi madre no se olvida, pero tiene lo que yo llamo memoria selectiva, y una gran capacidad de negación.
y no, no es el pasado lo que me duele... si no aquello que en el presente, se repite... las madres no vienen con control remoto, no puedo hacer zapping, sólo irme cuando se pone espesa.

hablando de lunas... ¿sabías que la de mayo es la más bella de todo el año?
gracias hermosa... regreso a merlo en unos poquitos días.

Mon -

oda:
todo depende.
yo misma digo o hago cosas de las que después me arrepiento.
pero una cosa es "entre adultos", y otra muy distinta, cuando las palabras o las actitudes caen sobre un adolescente; que además es tu hijo, y que además -también- sufrió una pérdida.
no se trata de creer o no creer, se trata del daño, y es un daño para toda la vida.
y es un daño que lleva a que busques situaciones que a su vez te dañan a vos misma.
meses después de la muerte de mi hermano, tuve un aborto.
casi me muero.
mi madre lo sabía y sin embargo me dejó sola.
"echada a mi suerte".

no, si yo la pasé baaarbaro.
a veces pienso que estoy bastante sanita teniendo en cuenta la lista de personajes siniestros que me rodearon; y como dice enkidu, una agenda de muertes bastante abultada.

enkidu -

Mon... tu relato me ha tocado hondo. Yo también tengo mucho miedo a los accidentes de coche, pese a que nunca he tenido ninguno. Pero desde los 15 años he ido perdiendo amigos en accidentes de coche... mi agenda de los amigos muertos es bastante abultada, desgraciadamente.
Por lo demás y respecto a lo de convertirnos en islas... aquí te dejo unos versos que me gustan mucho... besitos.

Islas somos en el mar
de la extrañeza.
La palabra se desploma.
Las arenas movedizas
amenazan por doquier
y el horizonte
es el filo de una espada
presta a cercenar el día.
Mas cada ocaso,
por el verde de las aguas,
emerge el cántico del apartado
como la vela de una nave amiga
que se dirige sin vacilar
hacia la noche.

Clara Janés

Berenice -

Querida Mon, no conozco lo suficiente, pero como madre, en el caso de la tuya, yo hubiese dicho: "¿Por que no yo?"
Me parece muy duro tener que escuchar eso de una madre. Sinceramente, yo adoro a mi hijo, pero jamás antepondría la vida de alguno de mis hijos a ninguna de los otros. Todas las muertes son dolorosas, las de un hijo o una hija, más. Pero cargar a otro con la culpa, con el odio al hermano muerto por haber muerto él y no el otro, me parece, o bien una crueldad sin nombre, o una ignoracia atroz al daño que una madre puede hacer a un hijo consciente o inconscientemente.
Lo siento, Mon. No sé cuanto tiempo ha pasado de eso, pero es evidente que a tí te duele y que, probablemente, a tu madre se la habrá olvidado... ¿Me confundo?
Si me meto en camisa de once varas, es decir, donde no me llaman, me lo dices, pero es tan duro lo que has escrito, tan doloroso, que no me puedo ir tranquila, sin decirte que aquí estamos, para leerte, pues escribir es otra forma de hacernos querer... y creo que unos cuantos te queremos, y mucho...
Un besito, mi luna de Merlo. Regresa pronto al Gringo, él te hará olvidar, como te dije hace tiempo, hasta la próxima vez...

Oda -

No lo sé Mon, de verdad que no, pero sé lo que es no sentirse importante en la mirada de otro que te es muy importante. Perder a un hijo... el dolor de no tenerlo que no es lo mismo. Cuando vamos creciendo no sé por qué comenzamos a llenarnos de miedos por otros y así, cuando veo noticias de accidentes, inconcientemente busco rostros conocidos pero sé que es porque no quiero el dolor y un poco al saber que ellos están a salvo en ese momento, ya me siento mejor. Porque necesitamos reconciliarnos con la vida a cada paso, saber que ese dolor físico "no es nada malo" para volver a mirar al cielo con una sonrisa, porque ante la muerte de otros, reaccionamos sobre nuestra propia inmortalidad.
Me pregunto si la gente que culpa a un vivo de la muerte de otro, o lo prefiere en su lugar, está sintiendo exactamente lo que dice y si repara en el acuerdo horrible al que está sometiendo a otro. Quizás debemos aprender a no leer en las miradas o escuchar de los labios de otros, esas "verdades" ni tomarlas como ciertas, porque hablan por ellos mismos, sin saberlo, por ignorancia, por dejadez.
¿Cómo medir el valor de la vida de dos personas? ¿Quién decide cuál debería vivir y cuál no? Nadie. Y tal vez, querida Mon, es que no aprendemos algo tan simple, a callar, a abrazar.
Un beso.

Mon -

oda:
cuando murió mi hermano, mi madre dijo: hubiese preferido que fueras vos.
¿cómo sobrevivís a ese deseo de muerte, si no es convirtiéndote en una isla humana?

un beso.

Mon -

sí, glup.
duele hondo porque duele sobre otros dolores.
escenas de tu pasado se resignifican, angustias de tu presente se agigantan.

en mí, el miedo por la suerte de mis hijos se hizo crónico.
no puedo explicarlo con palabras.
cuando me accidenté, mi hijo menor me dijo:"si te morías, yo me moría con vos".
sin embargo, viven teniendo accidentes, haciéndole oooleee a la muerte, bailando en las cornisas.
un gran desprecio por la vida.
una gran desesperación para mí.
pero yo... ¿qué importo?

Mon -

bart:
según mis vivencias, se deja el pellejo.
porque te gustaría quitártelo, porque te lo quitan, porque todos se lo quitan los unos a los otros.
es una especie de canibalismo: estamos destrozados y nos destrozamos áun más.
nosotros nos convertimos en islas humanas... tal vez ya lo éramos, y la muerte no hizo más que mostrarlo.
para mí, fue una larga etapa de horror.
y lo que poca gente entiende, a menos que hayan pasado por algo similar; es que luego se precipitan cosas... aparentemente ajenas al hecho, pero no son más que consecuencias de...
y la vida sigue.

besos para vos.

Mon -

escribir este post significó acostarme a las cinco de la mañana, sabiendo que tenía una reunión muy temprano.
pero es duro volver a tu casa, de madrugada, muerta de frío, y no tener con quien compartirlo.
escribir me daba la sensación de estar hablándolo con alguien.

Odalys -

islas humanas... viviendo bajo el mismo techo coleccionando preguntas que nunca van a tener respuesta "qué pudo ser", "por qué no yo", rencores, tristezas, sin reparar en los que quedan vivos, en su sentirse culpable por no haber partido. :(

glup -

Mon, demasiado cercano, demasiado real, demasiado doloroso.
Duele, si, duele hondo.

nemomemini -

Te leo y casi no sé qué decir. La sensación de "vivir rodeado de muerte" la he tenido. ¿Cómo se sigue después? No me lo preguntes, yo aún no lo sé... Pero sí que es cierto lo que al final dices: lo último es "volverse como una isla humana". Porque eso es estar muerto rodeado de vida...

Te dejo besos.
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