Tres, y cero nueve.
Son las dos y veintitres de la madrugada.
Y veinticuatro.
Sigo pensando y ya son y veinticinco.
El tiempo pasa. Nos vamos volviendo viejos.
No, yo no.
Tengo ganas de pasar de un tema a otro.
Por lo tanto no habrá tema.
Volverse humano. Animales inconclusos.
Pienso que carajo escribir para justificar semejante cosa.
Y mientras pienso tomo una copa de vino patero que traje de Merlo y escucho La Metro.
También fumo, miro un hidrolito que no suena a nada por más que lo sacuda, y ya me estoy levantando a encender un sahumerio.
A ver que tengo por aquí… Huele rico.
Cada vez que comienzan a quemarse digo (pienso) “luz divina”. Y siempre se me ocurre lo mismo: es una tara (Tara…) que heredé de mi vieja.
La verdad, no me importa.
Gracias, ma.
Vuelvo al título de mi blog. Una cosa es el cuerpo, y otra la humanidad.
En algún lugar leí que la humanidad es ponernos a disposición de lo que nos presente la vida. Estar presentes junto a lo que existe.
Paciencia, decisión, humor y abandono. Sensualidad y juego.
Somos inconclusos porque nuestra naturaleza es SER desproporcionados e incompletos. Entonces vamos por la vida buscando completarnos a través de relaciones.
Nos enamoramos de nuestro anhelo de ser nosotros mismos pero más plenos.
Pero nadie da lo que nos falta. Así que no insistan.
Somos esa cosa deprimente (o magnífica) que nos devuelve el espejo... cuando miramos del otro lado.
Nota: "mirarse del otro lado es simplemente dar vuelta el espejo"
PS: Barton, gracias por tu buhardilla. No la rentes por favor, siempre es bueno saber que conservamos un lugar.
Y veinticuatro.
Sigo pensando y ya son y veinticinco.
El tiempo pasa. Nos vamos volviendo viejos.
No, yo no.
Tengo ganas de pasar de un tema a otro.
Por lo tanto no habrá tema.
Volverse humano. Animales inconclusos.
Pienso que carajo escribir para justificar semejante cosa.
Y mientras pienso tomo una copa de vino patero que traje de Merlo y escucho La Metro.
También fumo, miro un hidrolito que no suena a nada por más que lo sacuda, y ya me estoy levantando a encender un sahumerio.
A ver que tengo por aquí… Huele rico.
Cada vez que comienzan a quemarse digo (pienso) “luz divina”. Y siempre se me ocurre lo mismo: es una tara (Tara…) que heredé de mi vieja.
La verdad, no me importa.
Gracias, ma.
Vuelvo al título de mi blog. Una cosa es el cuerpo, y otra la humanidad.
En algún lugar leí que la humanidad es ponernos a disposición de lo que nos presente la vida. Estar presentes junto a lo que existe.
Paciencia, decisión, humor y abandono. Sensualidad y juego.
Somos inconclusos porque nuestra naturaleza es SER desproporcionados e incompletos. Entonces vamos por la vida buscando completarnos a través de relaciones.
Nos enamoramos de nuestro anhelo de ser nosotros mismos pero más plenos.
Pero nadie da lo que nos falta. Así que no insistan.
Somos esa cosa deprimente (o magnífica) que nos devuelve el espejo... cuando miramos del otro lado.
Nota: "mirarse del otro lado es simplemente dar vuelta el espejo"
PS: Barton, gracias por tu buhardilla. No la rentes por favor, siempre es bueno saber que conservamos un lugar.