*Supongamos.
Cuando terminó su trabajo me dijo “¿ves que necesitás un hombre en tu casa?”.
Por supuesto, no esperó mi respuesta. Todavía estaría pensando que decir.
No sé, es extraño. Me adapto perfectamente a la vida en su casa. Pero mi casa es mi casa.
Ya convertí la mesa del comedor en taller de pintura. Y quedará así mientras no haya un hombre con tornillos en las manos.
Ahora hay un ángel esperando por mí. Me hartan los querubines de rizos dorados y cachetes rosados. Hasta las imágenes religiosas parecen xenófobas.
Siempre me gustaron las Vírgenes negras.
Las muñecas negras.
La música negra.
Los manteles negros.
Las piedras negras.
Definitivamente, pintaré un angelito negro. Como las sombras.
¿Crisis literaria? Sí, esto es para vos. No creo en las crisis literarias. Creo en la mirada que tenemos, mejor dicho en el objetivo sobre el cual fijamos la mirada.
Hoy ves tu crisis en las letras. Mañana la verás en tu pareja. La semana próxima en tu situación financiera.
No me pidas opiniones. Yo vibro con tus escritos. No con todos. Porque escribas lo que escribas siempre voy a tratar de encontrarme allí.
Y cuando no vibro, es porque allí no estoy. Están otros. Otras. Pero siempre habrá alguien de un lado.
Y vos, siempre vos, del otro.
¿Qué pasa cuando del otro lado (supongamos un monitor), hay alguien? Y resulta que decimos “hola”. Un hola nada más. Un simple hola.
Y la respuesta es silencio-seguido-de-desaparición-del-monitor.
Razonamiento “técnico”: estar online es exponerse a ser, supongamos, saludado. Para no ser, supongamos, saludado…existe la opción del block.
Razonamiento “humano”: ¿Qué poder destructivo tendrá un hola? ¿Qué fantasías activará? ¿Qué miedos? ¿Qué proyecciones?
Sé que me leés. Y cuando te dije “hola”, lo hice sabiendo que existía esa posibilidad.
No necesito fantasmas en mi monitor, escritor que atesoras soberbia como diamantes.
“En una vida llena de alma nunca falta la sombra, y parte del poder del alma se genera en las características de la sombra. Si queremos vivir desde nuestras profundidades –en plenitud de alma-, entonces, a medida que la sombra se oscurece, tenemos que renunciar a toda pretensión de inocencia.” 1.
1: El cuidado del alma. Thomas Moore.
*Supongamos: tema de Aute.
04/06/2004 07:43 Tema: pulsaciones.