La triste costumbre de ser alguien.

minotauro1.JPGDicen que existe una piedra capaz de enfrentarnos con el minotauro que come los pastos de nuestra memoria.
Los recuerdos que creemos perdidos fermentan en su estómago.
Algún precio hay que pagar por la ignorancia. Si llegara a lo más profundo de mí, ¿podría amarme?
Inventamos toda clase de cosas para transitar por donde no podemos.
Inventamos aquello que no somos.
Ni cobardes ni valientes.
Tenemos un nombre y ni siquiera importa el apellido.
Tampoco somos ese nombre.
Somos ese lugar al que nadie llega.
Somos un lugar que algunos encuentran antes que nosotros.
A veces somos un paradero desconocido.
¿Cómo puede ser que alguien crea encontrarnos cuando somos un paradero desconocido?

-Perdón. Usted está en la dirección equivocada.
Yo no soy esa.

No puedo serlo cuando aún no descubrí donde encontrarme.
¿Hay que saberlo?
¿Hay un lugar al que se deba llegar?
Vuelva por donde vino, y primero trate de encontrarse a usted mismo.
A mí me ocupa más el tiempo que el espacio.
A veces una hora es decisiva.
A veces en una hora nacemos y morimos treinta veces.
¿Cuánto tiempo estamos aquí? ¿Cuánto tiempo estamos allí?
Y allí, ¿a dónde queda?
Mejor vuelva por donde vino.
Y solo después, cuando usted se haya encontrado; y yo me haya encontrado, entonces, tal vez, quizá, quien sabe, algún día, veremos…
Mientras tanto juguemos a que vivimos.
A que sabemos.
A que somos.

A que sabemos quienes somos.

Porque nadie se atreve a temblar de miedo.

@ Sound of silence. Emiliana Torrini.
15/06/2004 06:06 Tema: pulsaciones.
Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.