Ambas.
-Veinte minutos! Gritó el chofer.
Veinte minutos para tomar un café, fumar dos cigarrillos e ir al baño. Tengo todo perfectamente sincronizado. Desciendo con la moneda para la máquina expendedora en el bolsillo de la campera. Siempre soy la primera. Detrás, la cola de pasajeros no frecuentes que tampoco frecuentan máquinas expendedoras. Preguntan, intentan, quieren té con leche pero sale capuchino, putean en voz baja, otra monedita, vasito chorreante que indefectiblemente se volcará sobre la persona que está detrás; más chorritos esta vez en el piso disculpe, no es nada (pedazo de boluda, ¿no ves que me manchaste las zapatillas?) sonrisas incómodas, gente que mira el reloj (¿el café o el baño?) mientras yo me dirijo tranquila a mi mesa. Cualquier mesa todas estarán sucias, en ninguna habrá ceniceros, y tengo que hacer un llamado, el llamado de siempre
Pero esta vez ocurrió algo, y no fui la primera.
Estaba tomada del pasamano esperando que se abriera la puerta, cuando la sentí apoyada en un hombro, temblorosa... una mujer mayor, casi ciega, con una linterna en la mano... le ofrecí ayuda... ella quería bajar y su marido se había negado a acompañarla... en el trayecto me fue contando... la acerqué hasta los sanitarios y me retiré cuando me aseguró que estaría bien... no sé, un mundo de cosas pasó por mi cabeza... fui por el café, encendí un cigarrillo y mi celular, aparté servilletas usadas, me senté, y la vi dirigiéndose hacia una salida equivocada.
-Chofer. La señora no ve, y está perdida.
Avisé. Sin levantarme de la mesa.
Sin dejar de hablar por teléfono.
Sin poder apartar la vista de esa mujer con cara de pánico, dando vueltas como un perro que busca a su dueño.
Tal vez me buscaba a mí. Pero yo tampoco estaba.
No la quería otra vez en mi brazo, no la quería en mi mesa, no quería escuchar su tono lastimoso, no quería mirarle esos ojos de Borges.
-¿Qué pasa? ¿Estás bien? Me preguntaban del otro lado de la línea.
-Sí, si una señora.
-¿Una señora, que?
-No. Nada. Nada.
No tolero la indefensión. Ni tolero mi propia crueldad.
En un mundo de gente cobarde, indiferente, llena de corazas; yo era una más. Ni mejor ni peor. Humana, a medias.
Nunca lo que nos pega es éso. Venimos atrasados con el registro de ciertas realidades.
Atrasados, cuando no ciegos.
Ella no podía ver, pero yo sí.
Ella no podía saber, pero yo sí.
Ambas intuíamos. Ambas percibíamos.
¿Quién, de las dos, andaba más ciega?
43 comentarios
Odalys -
Mon -
besotes
greg -
Soñé despierto haber escrito una respuesta. Debí estar muy cansado :-)
Besitos
Mon -
sí, pienso como vos... tal cual... y también catalogo a la gente de la misma manera.
se es buena persona o no se es buena persona.
no es algo maniqueo, casi todos andamos entre los grises... pero cuando ya se acerca al negro... o cuando ya se acerca al blanco... corre, dijo la tortuga
:)
gracias por la canción, la amo.
Berenice -
Y creo que he desvariado un poco...
Un beso y el comienzo de una canción para que la continúes:
Gracias a la vida,
que me ha dado tanto,
me ha dado la risa
y me ha dado el llanto...
Mon -
eso me pasa por responder de madrugada.
a mí me parten los chiquitos... y las mujeres ancianas.
me parten.
un beso.
Mon -
a mí me cuesta decir que no, no me siento cómoda cuando lo hago.
creo que alguna vez hablamos de la gente que se conoce por la calle... yo tengo dos "adoptados".
también reconozco que es el egoísmo quien nos mueve a dar.
"porque nos causa placer"; o porque "no nos gusta sentirnos mal".
pocas veces damos sin pensar en nosotros.
besitoss
Odalys -
Muchas veces me pregunto qué instante definió el cambio de esa persona que hoy necesita ayuda. Y más que nada porque me gustaría evitármelo.
Lo de "mujer fuerte" no me gusta, me parece que en muchos casos es "mujer que imita hombre" y la gente tiende a definir, si eres fuerte no puedes llorar ni necesitar de otro, estás para apoyar y servir de cojín a los demás; por eso me encanta cuando los despisto :))
Y tienen razón, es muy humano este post, nos hace reparar en nuestros temores y miserias; al menos a mí.
Besitos :)
GreGori -
Me ha recordado una anécdota, que siempre guardaré en la cabeza: un día me paró un hombre de color, pidéndome ayuda. Decía haber llegado a Valencia hacía dos días y no haber comido casi nada. Me pidió un moneda para una barra de pan.
Yo siempre digo que no.
Y después, siempre me quedo pensando: "¿por qué tenía los ojos tan amarillos?" "¿por qué no le propongo ir yo a comprarle la barra de pan, en vez de darle dinero?"
Pero sigo avanzando hacia mi coche. Para irme hacia mi casa. Después sólo me pregunto, cuál era su realidad, y cuál había sido la mía.
Muchos besos humanos
Mon -
a mí lo que me suena raro es tu seudónimo.
espero acostumbrarme :)
con Nada me pasaba lo mismo.
¿cómo no voy a darte la bienvenida?
pero eso que decís, es mucho para mí...
gracias.
y un beso.
Mon -
¿sí, que?
¿sí que huíste de la ciudad tomada?
¿sí que querés tener una aventura conmigo, eh?
:)
besos
mon -
¿qué es una "mujer fuerte"?. no sé.
no creo que el mal carácter sea sinónimo de fortaleza.
la gente que me conoce habla de mi fortaleza. y resulta que con eso me quitan derecho al pataleo, o no puedo estar mal, o triste, tampoco enfermarme o deprimirme, o mandarme cagadas.
sos fuerte: aguantá lo que venga.
¿y quién dijo que tiene que ser así?
¿acaso todos los hombres son fuertes?
¿que una mujer sea fuerte, la hace especial?
¿que un hombre no lo sea, lo hace menos hombre?
yo descubrí que cuando actuás como una mujer fuerte, la gente se vuelve muy desconsiderada.
no soy tan fuerte, no soy tan frágil.
a veces estoy fuerte, a veces estoy fragil.
mejor verlo de ese modo.
linda, no hacen falta las tragedias para comprobar la fortaleza (de espíritu, de carácter, como quieras).... lo cotidiano es más que suficiente.
todo eso que describís, no lo afronta una tarada.
y me gusta :)
besosss
nadie -
un saludo
glup -
Angel -
Mon -
al revés: vi la película, y no, eso que contás no es el aspecto central de la peli.
no me considero una mujer fuerte (¿ser fuerte, señor psi. es no tener debilidades?), porque yo tengo muchas... pero sí me considero valiente.
no me da cosa reconocerlo.
siempre lo fui, no es de ahora.
prefiero un gángster a un cobarde.
al menos maneja códigos.
o sea... me llevo mejor con los psicópatas.
:))
¿ves que soy valiente?
bicos (porque aquí llueve), besos, beijos y besets.
y a mí me gustan tus comentarios ¿qué hay que hacer para que dejes de espiar y me digas hola?
PD: tu programa de radio se escucha por internet?
contame por mail.
Luis Muiño -
El sacerdote protagonista no puede con la miseria. Intelectualmente sí: le gustaría sentirse cercano a los pobres, a los que sufren...pero, cuando un borracho maloliente se le acerca en el metro, él lo evita.
Se pasa toda la novela luchando contra su propio miedo, tratando de llevar su vida hacia aquello que le asusta: el dolor, la miseria, la cutrería. Para mí eso es la valentía: saber reconocer nuestros miedos, nuestras dificultades para aceptar lo humano...y viajar en dirección de ellos. No tener miedo, no tener animadversiones, es de psicópatas. Tenerlos y no querer reconocerlos, es de cobardes. Tenerlos y viajar hacia ellos, es de valientes. Esto último es lo que tú haces.
Bicos (que son besos gallegos y saben como la lluvia)
Mon -
gracias por estar aquí, por el cuento, por las palabras en tu blog, por los libros, por recordarme al gringo... por recordarme que hay ojos que merecen ser mirados.
sus ojos.
tan chiquitos y celestes.
tan limpios de cobardías y mentiras.
tiene ojitos que sonríen, ojitos generosos como sus manos, ojitos que se humedecen de verdades.
tengo mucho que agradecerle a la experiencia que relato, y a ustedes, por sus lecturas.
me ayudan a pensar.
muchos besos linda.
Berenice -
Veo que te gusta Sabina. Y que alguien te recomienda a Saramago. Mi libro para ti es "La balsa de piedra" y, un poco más lígero, "Todos los nombres". Que te vaya bonito en B.A.
Por cierto, creo que compartirmos el miedo ala ceguera. ¿Qué sería de nosotros si no pudiésemos contemplar las estrellas, los tulipanes y los ojos del Gringo (haya lo que haya en ellos) o del ser amado?
Mon -
en ningún momento sentí que me juzgaras!!!
perdón si se leyó eso.
hay de todo linda: necesidad de sentirnos a salvo, impotencia, miedos, etcs.
y vos podés sugerir tooooooodas las sonrisas que quieras :)))
**pero yo hago lo que me da la gana**
ohhh linda lalita que tu sel muy sensible y yo complalte lagaltija, vale?
un poco de cotilleo: ¿viste que bart tuvo que comprarse una silla para ir de visita a la nueva ciénaga de memota y rusinho????
aquí decil chiniiita que mandal de legalo pleciosa chinche molle pala baño... potente desodolante ambiental pala lusino, y 100% ecológico!!!
;)
besos.
Mon -
por aquí pululan seres sensibles.
y es, tal vez, lo más bello de este blog.
pero tu capacidad para sentir, para percibir al otro, nunca me deja indiferente.
mientras leía tu relato, me sonreía y pensaba en una amiga con la que tengo un pacto.
ella me dice: "si algún día me ves hablando sola por la calle, hacé como que estás conmigo... me sentás en un bar, me invitás un café y me das un cigarrillo"
todos conocemos alguna "loca".
por aquí anda una, (no, yo no)... y cuando la vemos venir (con mi amiga)... no podemos evitar mirarnos y preguntarnos si terminaremos así... entonces renovamos nuestro pacto.
tu mujer mayor tiene una historia parecida a la mía, por eso te lo cuento.
estoy de acuerdo en todo lo que decís.
besets, joan.
Mon -
sí, entiendo perfectamente.
nuestra resistencia (al dolor o a lo que fuere) no es ilimitada, y es bueno saberlo y que los demás lo sepan.
a veces recurrimos a mecanismos que parecen ir en contra de la persona que creemos ser... pero yo creo que sin esos mecanismos nos volveríamos locos.
ya me quedó claro que, si yo no me protejo, nadie lo hará por mí.
besos mi faro
Mon -
(ya tenía una nada, ahora tengo una nadie... ¿algún, alguno?)
:))
bienvenida.
yo veo, sí.
pero a veces me comporto como si estuviera ciega, sorda, y muda.
NO está mal, en situaciones muy puntuales, actuar "para los demás" como una discapacitada.
a veces te salva la cabeza.
el tema es que cuando tendría que hacerlo no lo hago, y cuando no tendría que hacerlo, lo hago.
... tengo tantas cosas que aprender todavía...
besitos.
Odalys -
Y con tanto pensar hacia adentro uno deja pasar el momento, ese minuto en que aún ve y que aún está vivo. Si lo hubiera sentido hace 10 años, a lo mejor no me hubiera angustiado con tantas cosas y por eso, porque no quiero tristeza para mí, sugiero sonrisas, a lo mejor alguna funciona. Besos.
joan -
nemomemini -
Besos, mi tesoro austral.
nadie -
Da gusto leerte. Un saludo
Mon -
y ya basta que me hacés llorar
:(
NADA -
Muchos besos. Te quiero
Mon -
sos hermosa.
un beso especial.
NADA -
¿Quien querrá tus piedras? Quien te quiera a tí..
Quien te querrá si algún día perdieras la visión? (no sucederá..)
Aquel que cuando mire a tus ojos vea eso que se refleja en ellos aunque carezcan de visión exterior...
Muchos de los que nunca hemos mirado a tus ojos sabemos lo que reflejan.
Muchos besitos y perdona, quizá estuve torpe en mi comentario :(
Mon -
ah, no... no me gustan los papeles... no necesito representar papeles.
me quiero como soy... y mis muchos lados oscuros forman parte de mí, jamás los negaría.
no me gusta la gente que te "recorta" para poder quererte... porque en general lo hacen con ellos mismos: muestran la cara más deseable, o enarbolan sus partes de mierda como si fueran trofeos.
me gusta la gente auténtica, la que no esconde... la que "se" vive con naturalidad... la que lleva la oscuridad hacia la luz.
es la única luz en la que creo.
ayer le decía a glup que, ¿casualmente?, me había topado durante la tarde con saramago, más precisamente con la portada de su ensayo.
voy a leerlo.
gracias por los besos sabrosos... ¿y qué pasa con el cuarto que te falta?
;)
Mon -
no linda, no es un mea culpa.
casi casi carezco de culpas.
mi super yo vino fallado.
yo diría que al fin de cuentas viví una situación de des-bloqueo.
a veces hay que salirse de una situación, mirarla desde afuera, para poder verla de un modo holográfico.
no fue premeditado... sería una cínica si lo hiciera.
sólo pasó.
una oportunidad, como dice kika.
una oportunidad para mirarme con lo que sí tengo, DE VERDAD.
una oportunidad para pensar en mi propio valor.
una oportunidad para reconocer el valor de dos o tres personas... o una.
¿quién querrá mis piedras cuando ya no esté?
¿quién me querrá, a mí, si perdiera la visión?
sabés... es importante contar con al menos, UNA certeza.
besos, muchos.
Mon -
sí, de eso se trata.
de oportunidades que marcan diferencias.
no sé si sos consciente de tu respuesta, tal vez yo te leo más allá... porque con éste texto pretendí llegar a otra realidad... a otras cegueras, tal vez menos dolorosas pero no menos peligrosas.
gracias.
un beso grande.
Mon -
no me hace falta mucha imaginación para ponerme en su lugar... tengo problemas en mis ojos.
ella representa una de mis tantas posibilidades.
no, nada de sonrisas, ni de apagar ninguna cosa.
a veces parece que miro hacia otro lado, pero sólo parece.
besitos.
Mon -
sí, bueno... creo, o eso parece.
pero ¿quién sabe?
sos muy... (no voy a adjetivar), para equivocarte.
besos, mi.
EB -
NADA -
Sólo los dioses no se equivocan.
Un abrazo fuerte. :)
Kika -
Muchos besos.
Me voy recordando. (cuántas veces, cuántas veces...)
Odalys -
A veces esas situaciones están ahí para que "veamos" algo que no es eso en sí mismo y quizás, sólo quizás, aceptar el ahora, apagar el cigarro, colgar el teléfono, salir afuera y ¿sonreir?
glup -
glup -
Mon (pensando en voz alta) -
ya mayor, me divertía que me vendaran los ojos para jugar a otras cosas.
lástima los golpes,
lástima las trampas,
lástima que nos equivoquemos de compañero de juegos,
lástima que juguemos con las reglas cambiadas
y lo sepamos después.