Instantes.

Ahora dormís. Y yo desvelada.
Cuando despiertes será tu cumpleaños.
No sé que clase de día podré darte. No sé si te gustará el restaurante al que pienso llevarte a cenar. No sé si esta vez mi regreso es por tres o cuatro días. O más.
Disculpame los días que llevé sin hablarte.
Este viaje silencioso.
Soy rencorosa. Orgullosa y prepotente.
A veces me abuso de tu paciencia.
Amo tu risa pero detesto tus juicios.
Te odio cuando me recordás a otra persona. Y te castigo por eso.
Puedo gritarte lo que él no escuchó, y vos no entendés nada y me abrazás fuerte.
Y me decís que para qué…

Tal vez sí entiendas.

Nunca te vi llorar. Hasta hoy.
Hablaste con mi hijo. Cortaste. Y rompiste en llanto. Inconsolable.
Hundí tu cabeza contra mi pecho, ya no como tu mujer. No sé que sentí.
-Que fuerte es todo. Dijiste.
Y también dijiste: “yo quería verlo”.

Y yo no puedo creer que nosotros, o la vida, reparta tan mal los papeles.
Es como si viviéramos con el guión equivocado.

Nunca olvidaré esta noche.
17/05/2005 05:38 Tema: pulsaciones.
Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.