Volare oh oh.
¿Me voy a Merlo, o me voy a Roma?
A las tres de la madrugada sonó mi teléfono.
-hay mucha interferencia, ¿dónde estás?- pregunté.
-en el avión, dijo él.
-ah- contesté.
……………………………………
Silencio con ruido a turbinas
……………………………………
-¿y cuándo volvés?
-en diez días.
-bueno, no creo que esté aquí, me voy a Merlo.
-tengo dos pasajes a Roma, ¿vamos juntos?
-no te escucho bien, ¿qué dijiste?
-que tengo dos pasajes a Roma, ida y vuelta. ¿Querés venir conmigo?
-¿a Roma?
-sí, y pensé que podríamos irnos unos días a Madrid, y un poco de París y Londres… ah, y Venecia.
-me encantaría… pero pensalo… podrías ir con otra persona, ya sabés…
-no, ¿por qué? te estoy invitando, quiero ir con vos.
-pero tengo que renovar mi pasaporte…
-bueno, apurate… pensé que a fines de noviembre… para el veintipico, ¿está bien?
-sssi... ¿¡!? dije. Y ahora cortá, esta comunicación te va a costar otro pasaje.
-ocho dólares el minuto.
Pero él siguió hablando. De la turbulencia sobre el Amazonas. De sus ataques de pánico. De la fiesta de halloween en Coconut Grove. Del regalo que pensaba traerme.
-van ciento veinticuatro dólares, dije yo.
-ya corto, dijo él.
-bueno, cuidate, te quiero.
-yo también te quiero, ma.
¿Qué hago?
¿Me voy a Merlo, o me voy a Roma?
@ un bel di-café del mar
29/10/2004 10:13 Tema: pulsaciones.