Blogia

VOLVERSE HUMANO

El "taroskero" y yo.

El "taroskero" y yo.

Tenía frío. No estaba desabrigada pero tenía frío. A pocos metros había una remisería. Pero yo necesitaba caminar, despejarme, acababa de pasar por una situación difícil y todo lo que precisaba era una bufanda y un café.

Encontré la bufanda, pero el negocio no abriría hasta pasados diez minutos. Una eternidad.
Seguí caminando.
Me detuve en un kiosko a comprar cigarrillos.
Luego pasé por un local que vendía bonsáis y jardincitos orientales.
Tan minimalistas que aburrían.
Entonces vi el cartel: “martes y jueves, Tarot”. Miré hacia el interior buscando cortinados rojos, algún letrero de neón, una mujer esotéricamente gorda, algo.
Sólo había un par de chicas con cara de embole.
Entré, mostré interés por los arbolitos made in taiwan… mientras trataba de decidir la conveniencia o no de mi debut en el Tarot.
Recordé todas las veces que algún brazo me arrancó de las mesitas de Plaza Francia.
Esta vez no había brazos.

- Sí, ya te lo llamo.
- Bueno.- Yo.

¡El kioskero!!!
Decidí no ser prejuiciosa y darle una oportunidad. Caminé detrás de él sintiéndome más perdida que Gastón Pauls entre los góticos.

Voy a obviar lo más jugoso, perdonen.

Última tirada. Pregunto por uno de mis hijos.

- Peligro inminente de embarazo. Dice el taroskero.

- ¡Pero si la novia está tomando píldoras! Salto. Al mejor estilo nometoquesamineneyeguaqueyamelasvasapagar.

- Mhmmm… yo no estaría tan seguro.

Pago, besos, me voy.

Mensajito en el msn para mi hijo: ¿querés llamarme por favor?

- Hola mom, what’s up?

- What´s up??? What´s up? Yo te voy a decir que what’s up...

- ¿Todo bien? pregunta el niño.

- Sí, todo bien… la casa bien, el perro bien, la gata bien… ¿tus cosas? ¿TU NOVIA?

- Yo bien, estoy yendo para Carpaccio a comer algo, ¿qué me sugerís mom?

- Algo livianito.

----(silencio)----

- Bueno… ¿Y PAU?

- Ehhh… ehhh… creo que iba al médico. Tiene…

un…

tiene un…

ATRASO,

¿sabés?

Nunca subestimen a un taroskero. Cuesta mucho menos que poner un detective, y da consejos más sensatos que una abuela.

@ Santería. Sublime

Fotografía: yo
Arte Digital: yo también.

La historia del monstruo.

La historia del monstruo.

Adaptación más que libre de una historia contada al poeta sufí Rumi por su maestro Shams-i-Tabriz.

Érase una vez una gran caravana de hombres y camellos que atravesaban el desierto esperando encontrar agua.
Pero todo lo que encontraron fue un agujero profundo en la tierra.
Contaban con cuerdas y cubos, y así fue como hicieron bajar tantos cubos como cuerdas volviendo sin agua y sin cubos.
Decidieron bajar ellos mismos. Y ocurría otro tanto.
Cada hombre que bajaba, desaparecía.

Ya casi sin hombres, un sabio de la caravana se ofreció para bajar al agujero en búsqueda del agua.
Cuando el sabio llegó al fondo del agujero, se encontró con un horrible monstruo.
“No puedo escapar de este lugar, pero al menos puedo permanecer consciente de todo lo que estoy viviendo”

- Te dejaré partir si respondes a mi pregunta, propuso el monstruo.
- Pregunta, dijo el sabio.

El monstruo preguntó: “¿Cuál es el mejor lugar para vivir?”
El sabio pensaba…
Pensaba en hermosas ciudades, en aquellos lugares maravillosos que había conocido.
Pero su intuición le dijo que el monstruo no esperaba escuchar aquello.
El sabio, como era sabio, tuvo en cuenta los sentimientos del monstruo, entonces pensó para sí: “tal vez, él piense que este agujero es el mejor lugar para vivir.”
Así pues, le dijo al monstruo:

- El mejor lugar para vivir es donde uno se siente en casa, incluso si es un agujero en el suelo.
- Eres tan sabio que no sólo te dejaré partir, sino que también liberaré el agua de este pozo, y a los imbéciles que bajaron antes que tú.

¿Porqué se hablaría de este cuento como “la” historia de nuestro tiempo?
¿Cuál es la verdadera historia?

@ Solitude. Ravin-Karunesh

Que miro cuando veo.

Que miro cuando veo.

El verdadero costo de cualquier cosa es aquello a lo que renunciamos para obtenerla.
Es el camino no tomado.

Hace tiempo que camino en círculos,
o sin dirección,
o no camino.
O camino por las paredes,
o por los techos,
o levito.

Hace un par de días descubrí un lugar, a pocas cuadras de casa. Allí donde el río comienza a sonar.
-Un león plateado-

Si buscan por donde ir, encontrarán senderos de suelos cuidados y firmes, y puentes de madera que no están rotos, con barandas que soportan el peso de un cuerpo, de otros pasos, y del alma recortada (que como está recortada hace ruido, se desparrama y cansa… cansa).
Si prefieren vidas paralelas, nada mejor que bordear las vías del tren. Partan de alguna vieja estación. O aguarden a quien no es, como la Penélope de Serrat.

Bah… salgan con una cámara y fotografíen lo que ven...
...para después joder con un editor de imágenes,
...para que el tiempo pase cuando no se tiene ganas de hablar,
...para justificar las cuatro tazas de café
...y los atados de cigarrillos
...y la misma música sonando en la computadora,
...y para creer que,
finalmente,
estamos mirando lo que vimos
.

@ Secret Garden. Bruce Springsteen

PS: Sí, las imágenes son mías.

Que ves cuando no me ves.

Que ves cuando no me ves.

Sábado por la tarde.
Un suburbio del Gran Buenos Aires.
Humedad. Preguntas.

- ¿Quién es una María muerta? Interroga ella.
- ... María ... mi madre- él.
- ¿Y quién es un José muerto?
- ... el hermano de mi madre.
- Usted se casó dos veces, y tiene dos hijos… uno de cada matrimonio.
- ... sí.
- Su actual pareja trabaja con piedras.
- ... sí.
- Y tiene cuatro hijos. Y sufre por ellos. Y...

- No, basta. Ella vendrá.

@ The Inferno. Emma Shapplin.

Fotografía: Mon
Tomada en una estación de trenes (un día antes de lo aquí relatado).

Save me.

Save me.

You look like a perfect fit
For a girl in need of a tourniquet.

But can you
Save me
Come on and
Save me
If you could
Save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone.

'Cause I can tell
You know what it's like
The long farewell
Of the hunger strike.

(...)

You struck me dumb like radium
Like Peter Pan or Superman

Es muy bella.
Nada... solo decirles que en los próximos días no creo que pueda postear nada. Estoy aguardando a quien me salve.
Tiempos turbulentos se avecinan. Y necesito ternura.
Para poder seguir.

Estén lindos.

@ Save me. Aimee Mann.

La triste costumbre de ser alguien.

La triste costumbre de ser alguien.

Dicen que existe una piedra capaz de enfrentarnos con el minotauro que come los pastos de nuestra memoria.
Los recuerdos que creemos perdidos fermentan en su estómago.
Algún precio hay que pagar por la ignorancia. Si llegara a lo más profundo de mí, ¿podría amarme?
Inventamos toda clase de cosas para transitar por donde no podemos.
Inventamos aquello que no somos.
Ni cobardes ni valientes.
Tenemos un nombre y ni siquiera importa el apellido.
Tampoco somos ese nombre.
Somos ese lugar al que nadie llega.
Somos un lugar que algunos encuentran antes que nosotros.
A veces somos un paradero desconocido.
¿Cómo puede ser que alguien crea encontrarnos cuando somos un paradero desconocido?

-Perdón. Usted está en la dirección equivocada.
Yo no soy esa.

No puedo serlo cuando aún no descubrí donde encontrarme.
¿Hay que saberlo?
¿Hay un lugar al que se deba llegar?
Vuelva por donde vino, y primero trate de encontrarse a usted mismo.
A mí me ocupa más el tiempo que el espacio.
A veces una hora es decisiva.
A veces en una hora nacemos y morimos treinta veces.
¿Cuánto tiempo estamos aquí? ¿Cuánto tiempo estamos allí?
Y allí, ¿a dónde queda?
Mejor vuelva por donde vino.
Y solo después, cuando usted se haya encontrado; y yo me haya encontrado, entonces, tal vez, quizá, quien sabe, algún día, veremos…
Mientras tanto juguemos a que vivimos.
A que sabemos.
A que somos.

A que sabemos quienes somos.

Porque nadie se atreve a temblar de miedo.

@ Sound of silence. Emiliana Torrini.

Pagana.

Pagana.

Una caja desbordante de flores y lavandas
rosas, romero, conjuros y cristales
koop y tonight, sonando en el equipo
aromas intensos, el teléfono desconectado y una copa de syhra
el agua estaba tibia
se sumergió hasta el cuello
con indiferencia de diosa
le hubiera gustado un espejo para verse flotando
abierta
entre pétalos y espuma
hera
o que un hombre fotografiara su jardín de mujer
psyché
cerró los ojos para imaginar la escena (en un color)
pero antes bebió un sorbo de su vino
pagana
rubí
escogió el rubí
recordó que tenía un rubí guardado entre sus piedras
no dudó
dejó burbujas sobre la alfombra azul
mientras su gata
que no era azul
pegaba zarpazos
inútiles.

En el agua, de regreso
ella y una gema que hablaba sobre pasiones.

La apoyó contra su frente
contra su pecho
su vientre
y su sexo

olió a rubí.

Pero no escuchó nada.

Tan lejos estaba...

@ Tonight. Koop.

Benedetti, Mon, y hasta luego.

Benedetti, Mon, y hasta luego.

Escrito por Mónica:

"Vivo despidiéndome de lo que amo.
Parece que en mi vida las partidas son inexorables.
Y no me acostumbro.
Porque las personas no se quedan en mí. Yo me voy con ellas."

Escrito por Benedetti:

"Los nervios se me adhieren al barro,
a las paredes;
abrazan los ramajes,
penetran en la tierra,
se esparcen por el aire
hasta alcanzar el cielo.
El mármol,
los caballos,
tienen mis propias venas.
Cualquier dolor lastima mi carne,
mi esqueleto.
Las veces que me he muerto
al ver matar un toro.
Si diviso una nube debo emprender el vuelo.
Si una mujer se acuesta, yo me acuesto con ella.
Cuántas veces me he dicho ¿Seré yo esa piedra?
Nunca sigo un cadáver sin quedarme azulado.
Cuando ponen un huevo... yo también cacareo.
Basta que alguien me piense para ser un recuerdo."

Genial Benedetti, Genial Mon.

Os dejo seguramente por una temporada, los hechos se han precipitado y tengo vértigo.
Por un lado espero unos resultados de unas pruebas de las cuales depende una operación.
Por otro un editor se ha vuelto loco y ha encontrado "interesante y de metáforas frescas"
lo que escribo y es posible que me financie la edición de un libro.
O sea que no se si tirarme al tren o a la maquinista.
Mis posteos no serán frecuentes -no lo eran- pero os seguiré de cerca a todos en vuestros blogs.
Un beso a todos


Enrique Buades. El borde de la Noche

Un beso, máquina de hacer pájaros.
Mon.

@ Yellow. Coldplay.

How can we mend a broken heart.

How can we mend a broken heart.

Qué linda que estás… sos un caramelo… (1)

- ¿Me llevás?- pregunta ella.
- Claro- responde él.
Pero ella se quedó en plan de confesiones.
Y un cigarrillo dio paso a otro… y a otro.
Y de pronto advirtió la presencia muda de él, y le dijo “mejor andate, me tomo un taxi”.
- De ninguna manera, no quiero que andes sola a estas horas, yo te espero.
Y ella siguió. Habló como acostumbra, sin pelos en la lengua.
Él escuchaba. Sus amigas opinaban. Desnudaban.
- Bueno, vamos- dijo ella.
- Dale- dijo él.

-¿En qué boliche la seguimos?
- En ninguno-
- Pervertime un poco- soltó él.
Ella le dio tanta importancia a su sugerencia como a su presencia muda. Ninguna. El alcohol. Pensó.
Entonces subió a su auto, comentó algo sobre el fresco de la noche, y se fueron hablando de bueyes perdidos y de lo mal que se la veía a fulana.
Amigos.
Eran amigos.
Hasta que él estacionó el auto en la puerta de su casa.
- ¿Nos despedimos?
- Claro- dijo ella.
Y él le estampó dos besos.
Sin tiempo a nada.
- Cuidate, quiero que estés bien- fue toda su respuesta.
Un amigo solo.
Que no decide su divorcio.
Que tiene hambre de ternura, no de perversiones.
Una amiga que supo verlo. En lugar de ofenderse estúpidamente.
Gente grande.
En abandono.
Buscando.

Y no encontrando.

(1) "Mi caramelo" de Bersuit Vergarabat

I believe I can fly.

I believe I can fly.

Hoy no tengo ganas de escribir.
Fede acaba de irse. Así, así nomás. Sonó el timbre, me explicó, nos abrazamos. Y se fue.
Desde que cerré la puerta en mis ojos no ha parado de llover.

Vivo despidiéndome de lo que amo. Parece que en mi vida las partidas son inexorables.
Y no me acostumbro.
Porque las personas no se quedan en mí. Yo me voy con ellas.

Ahora mismo estoy tratando de dormir. Pero la turbulencia me asusta…

Ahora mismo estoy sintiendo como el gringo desliza su brazo por debajo de mi nuca…

Ahora mismo estoy parada a un costado de la cama de mi hija…

Ahora mismo estoy apagando luces que olvidaron encendidas los que aún no han llegado…

Ahora mismo estoy con vos…

A veces, a estas horas, siento que el corazón me late poquito.

Mis Puentes de Madyson.

Mis Puentes de Madyson.

Haría falta ordenar este lugar. Cambiar de sitio algunas cosas, poner más atrás, más adelante, esconder, mantener, tirar.
Anoche vino Fede a donarme su máquina, me pidió algunos drivers y discos; y buscando entre zips, cd’s, y disketes; encontré tanta historia…
Mails de X… más mails de X… X1, X2, X3, X4.

- ¿qué hacés con eso? tiralo, dale.- me dijo.

- no voy a tirar nada.

- ¿pero para qué guardás cosas de ese pancho que respira porque el aire es gratis? ¿puedo mandarle un mail?

- no, no podés. Y yo no te digo qué tirar y qué no.

Me apresuré a guardar las evidencias de mi debilidad. De esta ausencia de determinación. O de esta determinación por conservar ausencias.
Recordé la película “Los puentes de Madyson”. Cuando él le dice a ella, casi en un grito: “no quiero necesitarte si no puedo tenerte”. Frase que jamás olvidaré porque fue mi propio grito.
Nadie quiere necesitar.
Pero la vida y yo no siempre hacemos pactos. Y mucho menos de honor.
Por lo tanto, he necesitado (porque quise necesitar), sabiendo que no tendría lo que necesitaba (porque tal vez no quería tenerlo). Creo que en algún momento fui ella, cuando se toma de la puerta de la camioneta, mientras afuera llueve y delante aguarda él, mirándola implorante por el espejo retrovisor, acariciando el crucifijo, deseando que la luz del semáforo no corte en ese instante, esperando que ella se lance de una vez… y ya, que se hace tarde, que todo puede terminar o todo puede comenzar… como si “todo” dependiera de abrir o no esa puerta… de ese gesto, de ese mínimo gesto… mientras gritábamos “tiraaaateee… andate con él boluda, ¿no ves que se aman?...daaale… pero daaale!!!”
Semáforo verde y bocinazos del marido, que nunca,
jamás,
en toda la película,
nos pareció más agrio / gordo / aburrido / previsible / marido, al fin.
Todavía lloro al ver esa película.
Y todavía le grito las mismas cosas.
Pero ya no la juzgo. Ya no le reprocho su falta de determinación. Que es ausencia. Siempre es ausencia.

Todos hemos tenido nuestro Puente de Madyson.

Y recuerdos atesorados sino en baules, en cajas de disketes.

Resistiendo.

Resistiendo.

Cuatro y diecinueve de la madrugada. Resisto. Como todas las noches.
Resisto.
Miro mi pizarra de fotos, dibujos, frases, postales, flores secas, estampitas.
Servilletas con dedicatorias.
El teléfono de la remisería.
Un cheque por un millón de dólares.
Una lista vieja de horarios de colegio.
Algunas piedras y una lámpara de tela roja.
Un Cristo.
Un peluche de San Valentín.
Más piedras.
Angelitos, lupas y lápices.

A veces somos lo que parecemos.
Yo soy esta lista y otras listas.


Vuelvo la mirada a la pizarra. Todavía hay espacios que permanecen vacíos.
Los dejo así. Para recordarme que existen otros. Que no son de corcho.
Esta puta tristeza que no me deja nunca.
Este miedo al sueño.
Una cama con pesadillas forma parte de la lista.

Te extraño tanto.

Pero tanto.

Resisto.

Decesos.

Decesos.

Porqué se muere la gente los días de sol,
o en medio de un episodio de los Simpson
porqué hay mujeres que se mueren en la página
37 del libro de Paula de Isabel Allende
y con el trauma de no haberse acostado con el chico
guapo de la ventanilla 34 del Banco Central Hispano
en aquella ocasión que lo tuvieron a huevo.
Porqué hay hombres que mueren
en Junio
cuando el tenista de su país
llega a las semifinales del Roland Garrós
o plantando un cerezo
o en el aeropuerto de Roma.
Y soldados
que se mueren en medio de un padrenuestro
entre "santificado sea tu nombre" y
"así como nosotros perdonamos"
o niños que se mueren
sin haber probado los chicles de clorofila
sin haber tenido
tan siquiera
la oportunidad de aprender
a rezar como soldados.
Y ancianas
que mueren a falta de tan solo
cien capitulos para el final de la
telenovela
o en medio de un parque
con las bragas de diario.
Porqué se muere la gente
los dias de sol,
con besos en la boca
y sin excusas.

Enrique Buades. El Borde de la Noche

*Supongamos.

*Supongamos.

La biblioteca que puse en mi cuarto ya se desplomó tres veces. Tuvo que llegar el gringo para sujetarla como corresponde, mi sistema “Monfix” no funcionó. Hay tantas cosas que parecen no funcionar últimamente.
Cuando terminó su trabajo me dijo “¿ves que necesitás un hombre en tu casa?”.
Por supuesto, no esperó mi respuesta. Todavía estaría pensando que decir.

No sé, es extraño. Me adapto perfectamente a la vida en su casa. Pero mi casa es mi casa.

Ya convertí la mesa del comedor en taller de pintura. Y quedará así mientras no haya un hombre con tornillos en las manos.
Ahora hay un ángel esperando por mí. Me hartan los querubines de rizos dorados y cachetes rosados. Hasta las imágenes religiosas parecen xenófobas.
Siempre me gustaron las Vírgenes negras.
Las muñecas negras.
La música negra.
Los manteles negros.
Las piedras negras.
Definitivamente, pintaré un angelito negro. Como las sombras.

¿Crisis literaria? Sí, esto es para vos. No creo en las crisis literarias. Creo en la mirada que tenemos, mejor dicho en el objetivo sobre el cual fijamos la mirada.
Hoy ves tu crisis en las letras. Mañana la verás en tu pareja. La semana próxima en tu situación financiera.
No me pidas opiniones. Yo vibro con tus escritos. No con todos. Porque escribas lo que escribas siempre voy a tratar de encontrarme allí.
Y cuando no vibro, es porque allí no estoy. Están otros. Otras. Pero siempre habrá alguien de un lado.
Y vos, siempre vos, del otro.

¿Qué pasa cuando del otro lado (supongamos un monitor), hay alguien? Y resulta que decimos “hola”. Un hola nada más. Un simple hola.
Y la respuesta es silencio-seguido-de-desaparición-del-monitor.
Razonamiento “técnico”: estar online es exponerse a ser, supongamos, saludado. Para no ser, supongamos, saludado…existe la opción del block.
Razonamiento “humano”: ¿Qué poder destructivo tendrá un hola? ¿Qué fantasías activará? ¿Qué miedos? ¿Qué proyecciones?
Sé que me leés. Y cuando te dije “hola”, lo hice sabiendo que existía esa posibilidad.
No necesito fantasmas en mi monitor, escritor que atesoras soberbia como diamantes.

“En una vida llena de alma nunca falta la sombra, y parte del poder del alma se genera en las características de la sombra. Si queremos vivir desde nuestras profundidades –en plenitud de alma-, entonces, a medida que la sombra se oscurece, tenemos que renunciar a toda pretensión de inocencia.” 1.

1: El cuidado del alma. Thomas Moore.
*Supongamos: tema de Aute.

Dreamer.

Dreamer.

Federico, el menor de mis varones, el que cuando está en Buenos Aires toca a mi puerta a las tres de la madrugada con cigarrillos, chocolates y una larga lista de cosas que necesita preguntar.
Místico. Carismático. Brillante. Transgresor. Contradictorio. Analítico. Sensible. Romántico. Sibarita. Hedonista. Seductor.
En fin, la lista sería tan extensa y diversa como sus conversaciones.
Perfecto Yin-Yang.
Ahora vive en Miami. La primera vez que se fue (solo), sólo tenía 16 años. Necesitaba volar y yo lo dejé. Se estrelló, como cabía esperar.
Ahora, con 20 años, aprende a pilotearla (a la vida), mucho mejor. Estudia Licenciatura en Comercio Internacional en la UM. Y en pocas semanas recibe su Master en Inglés.
Quien lo diría.
Aquí no hubo colegio de donde no lo echaran.
Sabe sobre mí, lo que pocos hijos sabrían sobre su madre. No hay secretos entre nosotros, aunque eso no esté bien... porque se supone que yo debería ser "su madre". Pero se dio así, se dio esa rara alquimia que me permite mostrarle el ser humano que hay en mí.
Anoche me llamó a las cuatro de la madrugada.
Y me regaló esta canción.

Dreamer

Gazing through the window at the world outside
Wondering will mother earth survive
Hoping that mankind will stop abusing her sometime

After all there's only just the two of us
And here we are still fighting for our lives
Watching all of history repeat itself
Time after time

I'm just a dreamer
I dream my life away
I'm just a dreamer
Who dreams of better days

I watch the sun go down like everyone of us
I'm hoping that the dawn will bring a sign
A better place for those Who will come after us ...
This time

I'm just a dreamer
I dream my life away oh yeah
I'm just a dreamer
Who dreams of better days

Your higher power may be God or Jesus Christ
It doesn't really matter much to me
Without each others help there ain't no hope for us
I'm living in a dream of fantasy
Oh yeah, yeah, yeah

If only we could all just find serenity
It would be nice if we could live as one
When will all this anger, hate and biggotry ...
Be gone?

I'm just a dreamer
I dream my life away
Today
I'm just a dreamer
Who dreams of better days
Okay
I'm just a dreamer
Who's searching for the way
Today
I'm just a dreamer
Dreaming my life away.

Por Ozzy Osbourne.

Sentidos.

Sentidos.

no me dances como fantasma herido
porque no voy a dejarme llevar hasta la luna
por más que ahulles,
por más que derrames el olor de tu semen
para que yo lo beba en mi caliz de loba
ya no vagaremos juntos y lejos de todo
ni habrá noches de pausas infinitas
te dejo mi pellejo, termina de quitarlo
yo solo quiero vestir de terciopelo
y no puedo si mi piel no se desnuda
ahora puedes mirarme, el deseo no te cruzará los ojos
nunca has visto más hembra que una loba
no sé que eclipse o que tormenta
me ha dado vuelta los sentidos y se me antojan cosas nuevas

no puedo evitar las imágenes que laten

cuando dormida me alejo

buscando

pecados


(escrito escuchando if u wear that velvet dress,
y porque sí.)

De un tal Silvio.

De un tal Silvio.

Mi amor existe y nunca se peina
ni ríe ni mira.
Es amor solamente.
Sólo amor.

Ahora sé
que el estar acompañado es caminar sin nadie.
Que cuando alguien va a tu lado es no tener a nadie.


Hay otra dimensión desconocida
más fuerte que la muerte y que la vida.
Más sustancial que el mundo y su belleza.

Como cuando un gran fuego se retuerce
en una pirueta tenebrosa
que se burla del cielo,
así es mi alma a veces:
roja y aullante, en medio
del humo pavoroso subiendo enloquecido.
Y el humo todo es pasto
de mi alma.


Pero no cambio lo mejor por un pecado
pecar es ser capaz de comprenderlo todo
de ver la tierra sin usar una astronave
pecar es ser capaz de dar un paso más.
Yo peco tanto cuando estoy pensando en ti.
Toda mi ropa está manchada por tu vino
y no vale que la mande a limpiar
pues la humedad regresa.
Tu vino no se cae.

No hay nada aquí:
sólo unos días que se aprestan a pasar,
sólo una tarde en que se puede respirar
un diminuto instante inmenso en el vivir.
Después mirar la realidad.
Y nada más.

Dwij, nacida dos veces.

<em>Dwij</em>, nacida dos veces.

Hoy se cumple una semana de mi segundo nacimiento. Por eso me regalo, me obsequio a mí misma, todos los ositos de todos los escaparates que muestren ositos a la venta.
Todos los ositos del mundo para tirarme sobre ellos a la hora de dormir. Y así no precisar frazadas, tampoco abrazos. Ni pastillas ni pañuelos. Ni libros. Ni luces encendidas.
¿Para qué volver a nacer si no es para recuperar la inocencia?
Pero yo no quiero recuperar la inocencia recordada.
Quiero una inocencia nueva.
Pura. Mía.
Mantengan todos sus manos bien lejos, cállense la boca y no den consejos, no me repriman creyendo que me cuidan. No me digan cómo comportarme. No me pidan nada porque nada voy a dar.
Quiero teta. Pero una teta que rebalse leche y me salpique los ojos. Quiero un pecho caliente y desnudo que me sostenga fuerte, y nanas, y sanasana-colitaderana-sinopasahoy-pasarámañana.
Fucking teta, fucking leche, fucking vida.
Cuando se nace a los 46 no hay manera de engañarnos. Nadie puede venir a contarnos la primera mentira.
- Lo siento, jeje… llegaste tarde.
Tarde para todo. Ya sabés porqué lloraba tu mamá mientras pelaba papas, porqué criticaba tus piernas, porqué se hacía la boluda y nunca te compraba toallitas femeninas, porqué te casaste con el primer imbécil que tus viejos aceptaron (bingo!), porqué el imbécil no resultó tan imbécil, porqué tu papá y el imbécil no-tan-imbécil tenían puntos en común, porqué esperaste 24 años para saber qué mierda era un orgasmo, porqué te acostaste con un pendejo que se comió la galletita de tu divorcio, porqué creíste que si te separabas el imbécil-no-tan-imbécil se moriría, porqué firmaste papeles que ni un energúmeno hubiera firmado, porqué te buscaste abogados más energúmenos que vos, porqué los abogados más energúmenos que vos no resultaron tan energúmenos para el imbécil-no-tan-imbécil, porqué dejaste que arrebataran a tus hijos, porqué tenés que vivir con la idea de que “algún día se darán cuenta”, porqué te imaginás que ése día será frente a tu tumba, porqué las tumbas no están tan lejos como parece, porqué tus hijos y el imbécil-no-tan-imbécil podrían “haberse dado cuenta” hace solo una semana, porqué te enamoraste perdidamente de un hombre casado, porqué creíste que te amaba con locura, porqué le contaste lo del bebé, porqué asumiste que estás en la vida para ser humillada y condenada al silencio por los no-inocentes, porqué no te dejás amar por quien te ama, porqué no le creés, porqué creés que hacés bien en no creer, porqué deben pagar justos por pecadores, porqué pensás que los justos no existen, que el amor es mentira, que todo es mentira.
Que vos sos una mentira.
Que tuviste un accidente de mentira porque ni siquiera te moriste.
Yo miento tu mientes él miente. Todos mentimos, y todos en paz con la ceguera y el engaño.
Hace una semana, una grúa remolcó algo más que un auto destrozado. Un auto que no pienso arreglar. Un auto que ha sido “refugio y maravilla”, un auto de cuentos, de cuento, de trampa.
Un auto que pudo haber sido mi última trampa.
Mi trampa mortal.

No me queda más remedio que recuperar la inocencia.

Para ustedes.

Para ustedes.

No hace falta que los nombre, aunque siempre hace falta decir "te quiero".
Los quiero.
Antes, cuando solo me conectaba apenas un momento para chequear el correo y pasar por sus blogs; era simplemente lindo.
Ahora, cuando tengo todo el tiempo para mí; y todo el tiempo significa que pienso todo el tiempo; es simplemente necesario. Leerlos, que me lean. Saber que están. Que hay cosas que nacen y otras que perduran. Que no todo me es arrebatado. Que no todos se dan por muertos.

Bueno... esta canción es exactamente lo que me hicieron sentir. Y para mí es muy valiosa, porque "contar con alguien" debería ser una certeza. Un para siempre. Un antes que todo y que nada.
No sé... todavía antepongo algunos valores a cualquier contingencia.
Porque nadie puede solo. Y las palabras no se niegan.

Puente sobre aguas turbulentas

Cuando estés cansado y te sientas poca cosa,
cuando tengas lágrimas en los ojos, yo te las secaré todas,
estoy a tu lado. Cuando lleguen los momentos difíciles
y sea imposible echar mano de un amigo
como un puente sobre aguas turbulentas
me desplegaré.

Cuando te sientas abatido y acabado,
cuando te quedes en la calle
y la noche caiga con toda su dureza
yo te consolaré,
estaré de tu parte.
Cuando se cierna la oscuridad
y el dolor lo envuelva todo
como un puente sobre aguas turbulentas
me desplegaré.

Sigue tu rumbo niña de plata, no pares,
tu hora ha llegado,
todos tus sueños se van a hacer realidad,
mira cómo resplandecen ya.
Si necesitas un amigo
yo iré navegando detrás de ti.
Como un puente sobre aguas turbulentas
yo apaciguaré tu espíritu.


Gracias.

Escrito en un libro abandonado en un viaje.

" Tengo el cansancio anticipado de lo que no voy a encontrar. Si en determinado momento me hubiera vuelto para la izquierda en lugar de para la derecha. Si en cierto instante hubiera dicho sí en lugar de no, o no en lugar de sí. Si en determinada conversación hubiese tenido frases que sólo ahora en el entresueño elaboro. Si todo esto hubiera sido así hoy sería otra y quizá el Universo entero sería insensiblemente llevado a ser otro también. Pero sólo ahora lo que nunca fui ni seré me duele. Voy a pasar la noche a Cintra porque no puedo pasarla en Lisboa pero cuando llegue a Cintra me va dar pena de no haberme quedado en Lisboa. Siempre esta inquietud sin resolución, sin nexo, sin consecuencia. Siempre, siempre, siempre. Esta angustia excesiva del espíritu por nada. En la carretera de Cintra, o en la carretera del sueño, o en la carretera de la vida. A la izquierda hay una casucha al borde de la carretera. A la derecha, el campo abierto con la luna a lo lejos. El auto que parecía hace poco proporcionarme libertad es ahora algo en lo que estoy encerrada. A la izquierda, hacia atrás, la casucha modesta. La vida allí debe ser feliz sólo porque no es la mía. Si alguien me ha visto desde la ventana de la casucha soñará: esa que va en el auto es feliz. "

Fernando Pessoa.